14/06/2020, 21:48
—¡No podemos irnos así como así! — Dijo un poco exaltado pero siempre manteniendo la voz baja. La verdad, a él también le encantaba la idea de no tener que verles más las caras a aquella bola de ricachones, pero aún tenía demasiadas preguntas por hacer.
—¿Respeto? Cómo si tú tampoco estuvieses interesada en el dinero, ¡bruja! — Se llevó la mano a la mejilla. —¿Modales? Más bien hipocresía. No mentiré para quedar bien con nadie, y aunque realmente apreciaba al viejo, deseo hallar el documento lo antes posibles para que ustedes dos par de arpías no rapiñen con lo que hay en esta casa. Quiero que todo sea justo — Bufó pro la nariz.
—¡Eres un sinvergüenza!— Quiso pegarle de nuevo, pero se refrenó al ver como el otro usaba sus brazos como escudo. —Cobarde.
Sin embargo, pero para su muy mala suerte, la discusión continuaba y no parecía que hubiese más lugar para que él pudiese levantar la mano para opinar siquiera.
—¿Dijeron algo? — Llamó la de los genin atención el mayordomo.
—¡Nada, nada! — Respondió de inmediato alzando la mano y negando rápidamente con la cabeza. —Sólo, sólo que mi estimada compañera y yo deseábamos poder empezar con la investigación lo antes posible —. Se excusó.
—Deben excusarlos, shinobi — Caminó hasta ellos el de pelo corto. —Por ahora, pueden ir a inspeccionar lo que necesiten. Tienen carta libre para ir a cualquier rincón de la mansión, contamos con ustedes — Hizo una reverencia a manera de disculpa.
—E-entendido — Hizo una leve reverencia, ya no sabía ni que ocurría ahí.
—¿Respeto? Cómo si tú tampoco estuvieses interesada en el dinero, ¡bruja! — Se llevó la mano a la mejilla. —¿Modales? Más bien hipocresía. No mentiré para quedar bien con nadie, y aunque realmente apreciaba al viejo, deseo hallar el documento lo antes posibles para que ustedes dos par de arpías no rapiñen con lo que hay en esta casa. Quiero que todo sea justo — Bufó pro la nariz.
—¡Eres un sinvergüenza!— Quiso pegarle de nuevo, pero se refrenó al ver como el otro usaba sus brazos como escudo. —Cobarde.
Sin embargo, pero para su muy mala suerte, la discusión continuaba y no parecía que hubiese más lugar para que él pudiese levantar la mano para opinar siquiera.
—¿Dijeron algo? — Llamó la de los genin atención el mayordomo.
—¡Nada, nada! — Respondió de inmediato alzando la mano y negando rápidamente con la cabeza. —Sólo, sólo que mi estimada compañera y yo deseábamos poder empezar con la investigación lo antes posible —. Se excusó.
—Deben excusarlos, shinobi — Caminó hasta ellos el de pelo corto. —Por ahora, pueden ir a inspeccionar lo que necesiten. Tienen carta libre para ir a cualquier rincón de la mansión, contamos con ustedes — Hizo una reverencia a manera de disculpa.
—E-entendido — Hizo una leve reverencia, ya no sabía ni que ocurría ahí.
