17/08/2020, 16:25
El muchacho no respondió absolutamente nada, simplemente se le quedó viendo con su único orbe en una gran cara de póquer, para luego simplemente avanzar sin decir una sola palabra, continuando su camino a adentrarse a la casa sin volver a dirigir la palabra al Hozuki. En su lugar, pasó a su lado como si este ni siquiera estuviese ahí presente, como si no fuese más que otra de las piedras de aquel patio. Si nada más lo interrumpía le muchacho simplemente se dirigiría a la cocina, justamente de la misma dirección de dónde provenía el misterioso aroma a frituras que había percibido con anterioridad. Probablemente el chico de la coleta también pudo olfatearlo.
Si decidía seguirle o no, ya sea por la curiosidad de la comida o por el mismo joven, le vería simplemente entrar a la habitación sin siquiera tocar y alcanzaría a escuchar la conversación que se cocía en la cocina.
—Ya vine.
—¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!— Hubo un grito de sobresalto por parte de Hangaku. —AVISA LA PRÓXIMA VEZ QUE ENTRES — Le regañaría.
—Estaba avisando...
—¡MAKI-SAN!— llamaría la muchacha al pelinegro ya sea que estuviese o no cerca.
Si decidía seguirle o no, ya sea por la curiosidad de la comida o por el mismo joven, le vería simplemente entrar a la habitación sin siquiera tocar y alcanzaría a escuchar la conversación que se cocía en la cocina.
—Ya vine.
—¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!— Hubo un grito de sobresalto por parte de Hangaku. —AVISA LA PRÓXIMA VEZ QUE ENTRES — Le regañaría.
—Estaba avisando...
—¡MAKI-SAN!— llamaría la muchacha al pelinegro ya sea que estuviese o no cerca.