12/09/2020, 14:04
Pero Yota tampoco conocía la respuesta a esa pregunta. Lo que había venido a hacer el General de Kurama al País del Bosque, y concretamente a la estación de ferrocarriles, seguía siendo un misterio para todos. Kintsugi se llevó el dedo pulgar a los labios, y chasqueó la lengua con cierta irritación. No le hacía ninguna gracia saber que esos Monstruos podían ir y venir a su antojo por sus tierras, sobre todo cuando ella misma les había vetado la entrada a los jinchūriki del resto de villas.
—Ya veo... —Musitó al final, sin apartar la mirada de su querida aldea—. En ese caso mandaré reforzar la vigilancia, tanto en Kusagakure, como en el resto del País de los Bosques. No podemos que esos Monstruos campen a sus anchas entre nuestros árboles.
La Morikage se apartó al fin del ventanal y se giró hacia Yota.
—Lo has hecho bien, Yota. Has cumplido con tu deber como cualquier shinobi de Kusagakure debería hacer —dijo, mientras se acercaba de vuelta a su escritorio. Abrió uno de los cajones, metió la mano en él para sacar algo y lo dejó sobre la mesa con un delicado tintineo metálico que llamaría la atención de Yota como la lejana llamada de un amigo al que hacía tiempo que no veía. Era su bandana shinobi—. Es hora de que te regrese esto. Es hora que vuelvas a ser un shinobi de Kusagakure.
—Ya veo... —Musitó al final, sin apartar la mirada de su querida aldea—. En ese caso mandaré reforzar la vigilancia, tanto en Kusagakure, como en el resto del País de los Bosques. No podemos que esos Monstruos campen a sus anchas entre nuestros árboles.
La Morikage se apartó al fin del ventanal y se giró hacia Yota.
—Lo has hecho bien, Yota. Has cumplido con tu deber como cualquier shinobi de Kusagakure debería hacer —dijo, mientras se acercaba de vuelta a su escritorio. Abrió uno de los cajones, metió la mano en él para sacar algo y lo dejó sobre la mesa con un delicado tintineo metálico que llamaría la atención de Yota como la lejana llamada de un amigo al que hacía tiempo que no veía. Era su bandana shinobi—. Es hora de que te regrese esto. Es hora que vuelvas a ser un shinobi de Kusagakure.
