7/10/2020, 13:50
Al parecer, la kunoichi no era la única que había acabado de preguntar, el Uchiha no tardó en agradecer al hombre también lo que había aportado. Esclareció que resolverían el asunto lo más rápido posible, y tras una formal reverencia, ambos marcharon hacia el exterior de la biblioteca. Una vez fuera, Datsue preguntó a la pelirroja cuál debía ser el próximo paso.
La chica se giró, y llenó el pecho de aire. Estaba completamente segura de su respuesta, orgullosa, llena de confianza. —Debemos hacer una pintada nosotros, así creerán los chicos que ha sido uno de la otra banda, y esperaremos escondidos a que vengan a taparla con una de ellos. Los pillaremos con las manos en la masa, y así por lo menos tendremos a una de las bandas. Incluso podría funcionar para la otra también.
¡BUM!
Y así lo soltó, como si nada. Para pillar a un ladrón, pretendía ser otro. Para atraer a un tiburón, pretendía echar carne al agua. Quizás para ella era una de las ideas más geniales posibles, la verdad. Aunque cualquiera que lo viese desde fuera, seguramente podía discrepar.
La chica se giró, y llenó el pecho de aire. Estaba completamente segura de su respuesta, orgullosa, llena de confianza. —Debemos hacer una pintada nosotros, así creerán los chicos que ha sido uno de la otra banda, y esperaremos escondidos a que vengan a taparla con una de ellos. Los pillaremos con las manos en la masa, y así por lo menos tendremos a una de las bandas. Incluso podría funcionar para la otra también.
¡BUM!
Y así lo soltó, como si nada. Para pillar a un ladrón, pretendía ser otro. Para atraer a un tiburón, pretendía echar carne al agua. Quizás para ella era una de las ideas más geniales posibles, la verdad. Aunque cualquiera que lo viese desde fuera, seguramente podía discrepar.