10/01/2021, 02:54
Un mes.
Un mes desde la mayor masacre conocida en los últimos tiempos. Un mes desde la muerte de casi todos los Daimyōs. Un mes desde que la Alianza se empequeñeciese bajo la sombra de un dragón. Un mes desde el encuentro con un hombre de ciencia al que una vez había llamado hermano.
Datsue ascendía por la cabeza de Kouta sin saber muy bien con lo que iba a encontrarse. Sin saber siquiera cómo iba a reaccionar él. Hacía más de dos años que no pisaba aquellas estatuas. Más de dos años que no se detenía en el Valle del Fin. Recordaba bien la última vez. Se había presentado allí como un hombre de fe, y se había ido sin ella. Nunca la volvió a recuperar. No del todo.
—Veo que alguien ha hecho bien su trabajo —dijo, cuando vio a Kaido, mientras miraba de reojo la cabeza de Kouta—. La han dejado idéntica a como estaba antes. Igual de fea —soltó, sin poder reprimirse una media sonrisilla socarrona.
La lluvia golpeaba su rostro y el viento zarandeaba su chaqueta negra y sus cabellos negros, en aquellos momentos sueltos. Hacía un frío del copón, y Datsue no iba precisamente abrigado, pero no lo sentía. No por la emoción del momento. No por la tensión. O porque fuese especialmente resistente al tiempo adverso. Sencillamente porque era un ninja, y como todo ninja, tenía sus trucos.
Un mes desde la mayor masacre conocida en los últimos tiempos. Un mes desde la muerte de casi todos los Daimyōs. Un mes desde que la Alianza se empequeñeciese bajo la sombra de un dragón. Un mes desde el encuentro con un hombre de ciencia al que una vez había llamado hermano.
Datsue ascendía por la cabeza de Kouta sin saber muy bien con lo que iba a encontrarse. Sin saber siquiera cómo iba a reaccionar él. Hacía más de dos años que no pisaba aquellas estatuas. Más de dos años que no se detenía en el Valle del Fin. Recordaba bien la última vez. Se había presentado allí como un hombre de fe, y se había ido sin ella. Nunca la volvió a recuperar. No del todo.
—Veo que alguien ha hecho bien su trabajo —dijo, cuando vio a Kaido, mientras miraba de reojo la cabeza de Kouta—. La han dejado idéntica a como estaba antes. Igual de fea —soltó, sin poder reprimirse una media sonrisilla socarrona.
La lluvia golpeaba su rostro y el viento zarandeaba su chaqueta negra y sus cabellos negros, en aquellos momentos sueltos. Hacía un frío del copón, y Datsue no iba precisamente abrigado, pero no lo sentía. No por la emoción del momento. No por la tensión. O porque fuese especialmente resistente al tiempo adverso. Sencillamente porque era un ninja, y como todo ninja, tenía sus trucos.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado