27/05/2021, 20:36
El Sarutobi se encogió levemente de hombros ante la seguridad de la joven de que a ella no le pasaría lo mismo, realmente era algo sin importancia, de hecho, si la caña fuese suya ni si quiera se hubiera dignado a dar un paso por recuperarla, pero, al no serlo, no podía permitir que algún malvado pez se la llevara.
—Te vas a resfriar si sigues así ¿No tienes nada para secarte? Te prestaría mi sudadera pero creo que te quedaría un poco chica.
Saori quedó un milisegundo pensando en cómo le quedaría la sudadera de la chica, y se le escapó una ligera risa ante la imagen que se le vino a la cabeza.
—No, no te preocupes, tienes razón, no creo que me quedara bien. — Miró por los alrededores, recogiendo algunos palos que tenía a su alcance. —¿No te importa que haga un pequeño fuego para que se seque mi ropa antes, verdad?
Colocó los palos con forma de pequeña cabaña y se acercó mucho a la base, casi como si fuera a darle un beso y, de repente, una llama surgió e iluminó el rostro del uzujin, así como los alrededores.
El joven se sentó en las lindes del fuego, tratando de entrar en calor y de que se fuera secando su ropa, dejando la sudadera cerca del calor.
—Por cierto, me llamo Saori, un placer. — Diría mirando a la joven con una sonrisa en el rostro, tratando de enmendar la manera en la que habían coincidido.
—Te vas a resfriar si sigues así ¿No tienes nada para secarte? Te prestaría mi sudadera pero creo que te quedaría un poco chica.
Saori quedó un milisegundo pensando en cómo le quedaría la sudadera de la chica, y se le escapó una ligera risa ante la imagen que se le vino a la cabeza.
—No, no te preocupes, tienes razón, no creo que me quedara bien. — Miró por los alrededores, recogiendo algunos palos que tenía a su alcance. —¿No te importa que haga un pequeño fuego para que se seque mi ropa antes, verdad?
Colocó los palos con forma de pequeña cabaña y se acercó mucho a la base, casi como si fuera a darle un beso y, de repente, una llama surgió e iluminó el rostro del uzujin, así como los alrededores.
El joven se sentó en las lindes del fuego, tratando de entrar en calor y de que se fuera secando su ropa, dejando la sudadera cerca del calor.
—Por cierto, me llamo Saori, un placer. — Diría mirando a la joven con una sonrisa en el rostro, tratando de enmendar la manera en la que habían coincidido.
Hablo / Narro / «Pienso»