13/07/2021, 15:45
Rio un poco al ver en la confianza ciega de la chica. Ni ella confiaba en que iba a cumplir esa promesa por más de una semana. Dos como mucho.
Algo tarde, Chika se dio cuenta de que no había pagado nada de los dango. Hasta ese momento, no habían tocado el tema de quien había pagado. La Kaminari estaba muy ocupada hablando de lo importante que es el desayuno y los dulces, tanto que se olvidó de lo importante que es pagar por las cosas.
—Heeeeey. Que agresiva. Aunque me gusta esta faceta tuya. Tengo que seguir pagando las cosas.
Rio con malicia y se quedó mirándola sin descaro. De mientras, iba a hundir su índice en la mejilla de Chika, intentando desinflarla.
Al poco rato, ambas chicas llegarían a la residencia de la familia Nara. Jun entró en la misma y tardó unos cuantos minutos en buscar su katana. Cuando salió de la casa, ya tenía su kodachi envainada en la cintura. Sonrió jocosa y se quedó mirando a Chika.
—¿Dónde quieres hacerlo? Podríamos meternos aquí en mi casa si quieres. Si tienes otro lugar, solo dime.
Algo tarde, Chika se dio cuenta de que no había pagado nada de los dango. Hasta ese momento, no habían tocado el tema de quien había pagado. La Kaminari estaba muy ocupada hablando de lo importante que es el desayuno y los dulces, tanto que se olvidó de lo importante que es pagar por las cosas.
—Heeeeey. Que agresiva. Aunque me gusta esta faceta tuya. Tengo que seguir pagando las cosas.
Rio con malicia y se quedó mirándola sin descaro. De mientras, iba a hundir su índice en la mejilla de Chika, intentando desinflarla.
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Al poco rato, ambas chicas llegarían a la residencia de la familia Nara. Jun entró en la misma y tardó unos cuantos minutos en buscar su katana. Cuando salió de la casa, ya tenía su kodachi envainada en la cintura. Sonrió jocosa y se quedó mirando a Chika.
—¿Dónde quieres hacerlo? Podríamos meternos aquí en mi casa si quieres. Si tienes otro lugar, solo dime.