13/07/2021, 17:54
No mucho más tarde, un muchacho se acercó al puesto de comida, pidiendo exactamente lo mismo que tenía ella. Pero con salsa picante. Escuchó como que se hablaba a sí mismo, cosa que le pareció raro, incluso siendo ella. Luego se iría, comiendo y caminando como si no tuviera nada en frente. Creo que no hay que ser muy listo para saber que es lo que iba a pasar allí.
—ALÉJATE.
Fue la reacción de una chica con la que chocó nuestro amigo comilón. Quizás algo exagerado por la chica, ya que ella se había girado de golpe. Pero con la dicha de que el otro tipo tampoco estaba mirando al frente mientras caminaba. La Nara rio por lo bajo, disfrutando como espectadora lo que acababa de pasar.
El azar estaba jugando a los dardos y Jun parecía ser la diana, y parecía que había obtenido buen puntaje. Sin haber hecho nada, la chica pegó un salto hacia ella, que no tuvo ni el mínimo ápice de reacción para evitar el choque. Choque que haría que se caiga el otro onigiri que tenía en la bandeja. Aunque no se cayó el que estaba comiendo, si arruinó el que aún no había tocado. Rápidamente lo recogió, aunque este ya estaba lleno de suciedad.
—NO ME TOQUEN.
La pelirroja no solo tenía una apariencia muy delicada, dejando ver una vestimenta muy llamativa, sobre todo su falda. Sino que también así era su actitud, o por lo menos con respecto a las demás personas. Esas dos personas parecían ser la antítesis total, ya que el otro chico no parecía muy cuidadoso que digamos.
Pero, a todo esto, ¿por qué le estaba gritando a Jun? Ella no había hecho nada y, para colmo, le habían tirado su preciada comida.
—¿POR QUÉ ME GRITAS A MI? PUTA LOCA.
Se levantó de golpe y les mostraba el onigiri arruinado a las dos personas que habían causado tal atrocidad.
—APRENDAN A MIRAR PARA DELANTE CUANDO CAMINAN. SOBRE TODO VOS. — le tiró el onigiri al uzujin, que, según ella, había sido el principal causante de toda esa tragedia.
—ALÉJATE.
Fue la reacción de una chica con la que chocó nuestro amigo comilón. Quizás algo exagerado por la chica, ya que ella se había girado de golpe. Pero con la dicha de que el otro tipo tampoco estaba mirando al frente mientras caminaba. La Nara rio por lo bajo, disfrutando como espectadora lo que acababa de pasar.
El azar estaba jugando a los dardos y Jun parecía ser la diana, y parecía que había obtenido buen puntaje. Sin haber hecho nada, la chica pegó un salto hacia ella, que no tuvo ni el mínimo ápice de reacción para evitar el choque. Choque que haría que se caiga el otro onigiri que tenía en la bandeja. Aunque no se cayó el que estaba comiendo, si arruinó el que aún no había tocado. Rápidamente lo recogió, aunque este ya estaba lleno de suciedad.
—NO ME TOQUEN.
La pelirroja no solo tenía una apariencia muy delicada, dejando ver una vestimenta muy llamativa, sobre todo su falda. Sino que también así era su actitud, o por lo menos con respecto a las demás personas. Esas dos personas parecían ser la antítesis total, ya que el otro chico no parecía muy cuidadoso que digamos.
Pero, a todo esto, ¿por qué le estaba gritando a Jun? Ella no había hecho nada y, para colmo, le habían tirado su preciada comida.
—¿POR QUÉ ME GRITAS A MI? PUTA LOCA.
Se levantó de golpe y les mostraba el onigiri arruinado a las dos personas que habían causado tal atrocidad.
—APRENDAN A MIRAR PARA DELANTE CUANDO CAMINAN. SOBRE TODO VOS. — le tiró el onigiri al uzujin, que, según ella, había sido el principal causante de toda esa tragedia.