7/08/2021, 14:13
Era evidente que Jun estaba intentando sacarse de la ecuación con las palabras que usaba, quedándose como una mera espectadora de la kusajin. Pero Meme, audaz e insistente, le ofreció bailar junto a ella nuevamente. Cosa que dejaba en jaque a la Nara, que solo pudo asentir con la cabeza, aún intentando huir de su destino que ya estaba predestinado.
Ella había avanzado casi sin ver si Meme la estaba siguiendo, cosa que pudo terminar en que se pierdan entre la gente. Por suerte para ambas, era fácil seguir al peculiar corte de pelo de la amejin. Al girar la cabeza para atrás vio que la pelirroja ya estaba a sus espaldas, pegándose cada vez más a esta para no tener que lidiar con la gente. Sería un desastre si, nuevamente, la chocadora sufría una de estas desgracias.
En una suerte de azar, el camino empezó a ensancharse y la gente se iba dividendo en grupos. Esto debería darle un poco más de respiro a la muñeca, ya que debería poder moverse un poco más libre y podía dejar de estar en la retaguardia. No pasaron muchos minutos cuando algo se podía oír a lo lejos, esa música que Jun esperaba no oír para no tener que bailar.
—Genial Meme. Para allí voy. — intentó hablar un poco más bajo que ella aunque con un tono amigable.
Comenzó a caminar hacia la dirección que le indicaba, confiando plenamente en el oído de su compañera.
—Debería decirte algo antes de llegar. — no solo le daba algo de vergüenza ir a bailar, sino también admitir que no sabía como hacerlo. Mientras más avanzaban, más se oía la música, pero no llegaba a ver quienes eran los artífices de esta. La cantidad de gente, aunque más desparramada que antes, bloqueaba un poco su vista. —Como decirlo... No me tengo mucha confianza en esto.
Ella había avanzado casi sin ver si Meme la estaba siguiendo, cosa que pudo terminar en que se pierdan entre la gente. Por suerte para ambas, era fácil seguir al peculiar corte de pelo de la amejin. Al girar la cabeza para atrás vio que la pelirroja ya estaba a sus espaldas, pegándose cada vez más a esta para no tener que lidiar con la gente. Sería un desastre si, nuevamente, la chocadora sufría una de estas desgracias.
En una suerte de azar, el camino empezó a ensancharse y la gente se iba dividendo en grupos. Esto debería darle un poco más de respiro a la muñeca, ya que debería poder moverse un poco más libre y podía dejar de estar en la retaguardia. No pasaron muchos minutos cuando algo se podía oír a lo lejos, esa música que Jun esperaba no oír para no tener que bailar.
—Genial Meme. Para allí voy. — intentó hablar un poco más bajo que ella aunque con un tono amigable.
Comenzó a caminar hacia la dirección que le indicaba, confiando plenamente en el oído de su compañera.
—Debería decirte algo antes de llegar. — no solo le daba algo de vergüenza ir a bailar, sino también admitir que no sabía como hacerlo. Mientras más avanzaban, más se oía la música, pero no llegaba a ver quienes eran los artífices de esta. La cantidad de gente, aunque más desparramada que antes, bloqueaba un poco su vista. —Como decirlo... No me tengo mucha confianza en esto.