28/05/2022, 22:15
*El hombre que se encontraba frente a la tienda volteó a ver a la kunoichi que acababa de acercarse y lo saludaba cordialmente, así que aquella era la joven con la cuál se había encontrado su hija la semana anterior, le había hablado bien de Moguko y conociéndola en persona demostraba ser alguien con buenos modales.
Yuki Fubuki era muy diferente a Sayori en varios aspectos, para empezar tenía el cabello blanco, una bandana cubría el lado derecho de su rostro donde antes tenía un ojo y su único ojo visible tenía la pupila de color negro, pero pese a esto no era intimidante sino al contrario, el hombre tenía una mirada tranquila y amigable. Su personalidad también se diferenciaba en varios aspectos, aquel hombre era bastante sociable y bromista, quizás las únicas características que compartía con su hija era que también tenía la mirada cansada además de compartir su gusto por las armas.*
- ¡Buenos días joven Moguko! Sayo no debe tardar en bajar, toma asiento…
- Mi nombre es Yuki Fubuki por cierto, pero puedes llamarme Fubuki simplemente… Soy el padre de Sayori, seguro te ha hablado de mí
*Dijo esta última parte riendo un poco, conocía bien a su hija y lo que le costaba hablar, lo más probable era que ni haya mencionado que tenía padre. A la vez que se presentaba de manera amigable le invitó a tomar asiento, cerca del stand de armas había un banco para clientes donde la joven podía esperar, talvez el hombre era bastante distraído y olvidó avisarle a su hija que Moguko ya había llegado o talvez tenía algo más en mente y quería aprovechar la situación.*
- Me dedico a vender armas, fabricarlas y darles mantenimiento… adelante puedes echar un vistazo, talvez haya algo que te interese…
*Le comentaba mientras tomaba una espada y empezaba a lijarla para darle brillo. La joven podía acercarse y ver de cerca los artículos o bien observar desde el banco mientras esperaba a Sayori, tenía toda clase de armamento shinobi, desde los más comunes como kunais hasta armas de mayor alcance que requerían de una gran habilidad para poder empuñar.*
- Por cierto me enteré que van a tener un combate hoy, les deseo suerte a ambas… ¡ah! Y asegúrate de que tus objetos estén en condiciones… puedes venir aquí siempre que necesites que las repare…
*Terminó por agregar finalmente, tenía la mala costumbre de hablar demasiado pero después de todo era un vendedor y de una forma u otra debía captar la atención de cualquier persona que se acercara a su puesto de trabajo.*
Yuki Fubuki era muy diferente a Sayori en varios aspectos, para empezar tenía el cabello blanco, una bandana cubría el lado derecho de su rostro donde antes tenía un ojo y su único ojo visible tenía la pupila de color negro, pero pese a esto no era intimidante sino al contrario, el hombre tenía una mirada tranquila y amigable. Su personalidad también se diferenciaba en varios aspectos, aquel hombre era bastante sociable y bromista, quizás las únicas características que compartía con su hija era que también tenía la mirada cansada además de compartir su gusto por las armas.*
- ¡Buenos días joven Moguko! Sayo no debe tardar en bajar, toma asiento…
- Mi nombre es Yuki Fubuki por cierto, pero puedes llamarme Fubuki simplemente… Soy el padre de Sayori, seguro te ha hablado de mí
*Dijo esta última parte riendo un poco, conocía bien a su hija y lo que le costaba hablar, lo más probable era que ni haya mencionado que tenía padre. A la vez que se presentaba de manera amigable le invitó a tomar asiento, cerca del stand de armas había un banco para clientes donde la joven podía esperar, talvez el hombre era bastante distraído y olvidó avisarle a su hija que Moguko ya había llegado o talvez tenía algo más en mente y quería aprovechar la situación.*
- Me dedico a vender armas, fabricarlas y darles mantenimiento… adelante puedes echar un vistazo, talvez haya algo que te interese…
*Le comentaba mientras tomaba una espada y empezaba a lijarla para darle brillo. La joven podía acercarse y ver de cerca los artículos o bien observar desde el banco mientras esperaba a Sayori, tenía toda clase de armamento shinobi, desde los más comunes como kunais hasta armas de mayor alcance que requerían de una gran habilidad para poder empuñar.*
- Por cierto me enteré que van a tener un combate hoy, les deseo suerte a ambas… ¡ah! Y asegúrate de que tus objetos estén en condiciones… puedes venir aquí siempre que necesites que las repare…
*Terminó por agregar finalmente, tenía la mala costumbre de hablar demasiado pero después de todo era un vendedor y de una forma u otra debía captar la atención de cualquier persona que se acercara a su puesto de trabajo.*
«Pienso» l Hablo l Narro
![[Imagen: TnWpe6a.png]](https://i.imgur.com/TnWpe6a.png)