9/09/2022, 13:58
Y cuando su vista se acomodó y pudo relajar su pose defensiva, solo los cristales rotos por los suelos, las pesas y otras máquinas de ejercicio que pertenecían al gimnasio eran su única compañía en la oscuridad de la noche. Mantuvo su estancia defensiva ligeramente tensa, buscando con la mirada cualquier cosa que pudiera acecharla entre las máquinas. Y aun así, nada la atacó.
En la distancia pudo distinguir una luz proveniente del despacho en el que horas antes había estado junto al dueño del gimnasio, pero no pudo distinguir ninguna figura allí. Camino lentamente, atenta a sus alrededores, desviando la mirada de vez en cuando mientras su espada se mantenía frente a ella preparada para la batalla. Es imposible que no la hubiera escuchado entrar, pero desde luego había sido bastante rápido como para desaparecer de su vista al poco de haber entrado ella.
En la distancia pudo distinguir una luz proveniente del despacho en el que horas antes había estado junto al dueño del gimnasio, pero no pudo distinguir ninguna figura allí. Camino lentamente, atenta a sus alrededores, desviando la mirada de vez en cuando mientras su espada se mantenía frente a ella preparada para la batalla. Es imposible que no la hubiera escuchado entrar, pero desde luego había sido bastante rápido como para desaparecer de su vista al poco de haber entrado ella.