13/10/2022, 01:08
—Bien… creo que hemos terminado por aquí…
Le decía su padre acomodando la última pieza y cerrando el salón. Luego tanto padre como hija se dirigían a la cocina a continuar con la siguiente tarea del día, organizar la estantería y revisar si hacía falta realizar las compras para la semana.
—Veamos qué hace falta
Una vez en la cocina la kunoichi comenzó a organizar los utensilios y platos mientras su padre revisaba anaqueles, repisas y refrigerador, tomando nota mental de las cosas más importantes que necesitaba comprar. Y la realidad era que estaban algo escasos de alimentos pues no se había dado tiempo de salir por estar muy metido en su trabajo. —¿y… falta algo?
—De hecho bastante jaja… no hay muchas opciones para preparar algo de comer…
Dijo sujetando un par de latas que volvería a colocar en las repisas —Yo iré a comprar esta vez… ya sabemos lo mucho que tardarías si te envío a ti…
—P-pero aquella vez me tardé porque… —detuvo sus palabras inmediatamente y prefirió darle la razón a su padre y simplemente dejarlo ir, la verdad era que no quería salir, no porque sabía que podría volver a perderse sino que simplemente prefería seguir cómodamente en casa —está bien… no tardes
—Si si… volveré rápido… no le abras a nadie
Y entonces el talentoso herrero tomó unos ryōs y salió de casa, puesto que el mercado no estaba tan lejos no debería tardar en regresar. Mientras tanto en la residencia solo se encontraría Sayori quien se había asegurado de que la puerta principal quede bien cerrada y permaneció en la cocina ayudando a organizar lo que podía hasta que regresara su padre.
Le decía su padre acomodando la última pieza y cerrando el salón. Luego tanto padre como hija se dirigían a la cocina a continuar con la siguiente tarea del día, organizar la estantería y revisar si hacía falta realizar las compras para la semana.
—Veamos qué hace falta
Una vez en la cocina la kunoichi comenzó a organizar los utensilios y platos mientras su padre revisaba anaqueles, repisas y refrigerador, tomando nota mental de las cosas más importantes que necesitaba comprar. Y la realidad era que estaban algo escasos de alimentos pues no se había dado tiempo de salir por estar muy metido en su trabajo. —¿y… falta algo?
—De hecho bastante jaja… no hay muchas opciones para preparar algo de comer…
Dijo sujetando un par de latas que volvería a colocar en las repisas —Yo iré a comprar esta vez… ya sabemos lo mucho que tardarías si te envío a ti…
—P-pero aquella vez me tardé porque… —detuvo sus palabras inmediatamente y prefirió darle la razón a su padre y simplemente dejarlo ir, la verdad era que no quería salir, no porque sabía que podría volver a perderse sino que simplemente prefería seguir cómodamente en casa —está bien… no tardes
—Si si… volveré rápido… no le abras a nadie
Y entonces el talentoso herrero tomó unos ryōs y salió de casa, puesto que el mercado no estaba tan lejos no debería tardar en regresar. Mientras tanto en la residencia solo se encontraría Sayori quien se había asegurado de que la puerta principal quede bien cerrada y permaneció en la cocina ayudando a organizar lo que podía hasta que regresara su padre.
«Pienso» l Hablo l Narro