13/10/2022, 15:57
La compañera de viaje negó rápidamente con un leve gesto de cabeza, a la par que lo sentenciaba con su voz. Al parecer la chica tenía en mente ahorrar un poco más, y así acabaría comprando una buena espada, o algo que consideraba "más grande". El titiritero arqueó una ceja, la verdad es que pocas armas podían ser más grandes que una espada, además que la chica no se veían precisamente muy fuerte. ¿Hasta cuan grande podría empuñar un arma?.
—¿Algo más grande que una espada?. —Preguntó el chico, intrigado.
Moguko tenía porte y elegancia como para empuñar diversos tipos de espada, de armas de filo, incluso algún martillo pequeño. Pero intentando imaginarse a su compañera en otro concepto de arma, la verdad es que no lo veía tan claro. Quizás a ésta ver el diverso arsenal del señor Hirohito le había abierto la mente. Fuese como fuese, ya le contaría ella misma, no tenía que imaginarse nada. Entre tanto, continuaban el camino.
—¿Algo más grande que una espada?. —Preguntó el chico, intrigado.
Moguko tenía porte y elegancia como para empuñar diversos tipos de espada, de armas de filo, incluso algún martillo pequeño. Pero intentando imaginarse a su compañera en otro concepto de arma, la verdad es que no lo veía tan claro. Quizás a ésta ver el diverso arsenal del señor Hirohito le había abierto la mente. Fuese como fuese, ya le contaría ella misma, no tenía que imaginarse nada. Entre tanto, continuaban el camino.