8/02/2026, 00:09
—Ahora mismo, lo único que me importa es lo que pase en esta mesa —dijo él, triste—. Lo que pase entre nosotros. —Suspiró, alzando los ojos de nuevo para cruzarlos con los de Ayame, que los tenía ligeramente humedecidos—. Ayame, no importa lo que le pase al mundo. Pero no quiero que lo nuestro acabe. No quiero que se hunda. No quiero que...
Ayame contuvo la respiración de manera inconsciente mientras él hacía una breve pero intensa pausa. Al final, Daruu apartó la mano y también la mirada, visiblemente incómodo. Parecía incluso... ¿asustado?
—Sé que lo que te está pasando es muy grave, y sé que estoy siendo egoísta, pero... necesito que volvamos a salir, como antes. Necesito... joder, echo de menos incluso trabajar —rio, nervioso, volviéndola a mirar—. Me da igual las cosas que estén pasando ahí fuera. Necesito que volvamos a trabajar juntos. Los tres. Renuncié al sombrero de Arashikage por ello. No quiero arrastrarte a la guerra, pero... yo que sé. Salvemos a unos cuantos gatos de encima de unas tuberías.
Ayame esbozó una ligerísima y fugaz sonrisa. Volvió a cogerle la mano, con la garganta encogida.
—Ojalá... Ojalá todo volviera a ser tan fácil... —respondió, rememorando tiempos del pasado. ¡Y pensar que había llegado a quejarse de esas misiones tan insustanciales y fáciles! Rescatar gatos de tejados, arrancar hierbajos en un jardín ajeno, ayudar a recolectar una variedad de fresas especiales en una aldea perdida en el norte... Y ahora daría lo que fuera por volver a aquellos tiempos...—. Pero el destino del mundo es lo más importante ahora —añadió, repentinamente seria—. Sin el mundo, no hay un nosotros.
«Maldito Kurama... tenía que estropearlo todo... Tenía que... romperlo... todo...»
Ayame no se había dado cuenta, pero había vuelto a mirar al abismo.
Ayame contuvo la respiración de manera inconsciente mientras él hacía una breve pero intensa pausa. Al final, Daruu apartó la mano y también la mirada, visiblemente incómodo. Parecía incluso... ¿asustado?
—Sé que lo que te está pasando es muy grave, y sé que estoy siendo egoísta, pero... necesito que volvamos a salir, como antes. Necesito... joder, echo de menos incluso trabajar —rio, nervioso, volviéndola a mirar—. Me da igual las cosas que estén pasando ahí fuera. Necesito que volvamos a trabajar juntos. Los tres. Renuncié al sombrero de Arashikage por ello. No quiero arrastrarte a la guerra, pero... yo que sé. Salvemos a unos cuantos gatos de encima de unas tuberías.
Ayame esbozó una ligerísima y fugaz sonrisa. Volvió a cogerle la mano, con la garganta encogida.
—Ojalá... Ojalá todo volviera a ser tan fácil... —respondió, rememorando tiempos del pasado. ¡Y pensar que había llegado a quejarse de esas misiones tan insustanciales y fáciles! Rescatar gatos de tejados, arrancar hierbajos en un jardín ajeno, ayudar a recolectar una variedad de fresas especiales en una aldea perdida en el norte... Y ahora daría lo que fuera por volver a aquellos tiempos...—. Pero el destino del mundo es lo más importante ahora —añadió, repentinamente seria—. Sin el mundo, no hay un nosotros.
«Maldito Kurama... tenía que estropearlo todo... Tenía que... romperlo... todo...»
Ayame no se había dado cuenta, pero había vuelto a mirar al abismo.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)