15/11/2016, 18:10
Su repentina aparición habría provocado que la kunoichi se girará con un poco de sorpresa. No era para menos, después de lo ocurrido tampoco le hubiese sorprendido si la muchacha hubiese empuñado una kunai, mínimo estaría molesta.
De hecho... dudo que ese tipo de eventos esté permitido.
Contestó sin avanzar mucho más de lo que ya había avanzado, la lluvia caía sobre él de la misma forma en la que caía sobre ella.
Parecía ser que aquella persona realmente era Aotsuki Ayame, la campeona del torneo. Aunque no estaba seguro de como tenía que dirigirse hacía ella. Una persona de la que había escuchado hablar en base a su desempeño en la arena y a los eventos ocurridos en lo que alguna vez se conoció como el Dojo del Combatiente.
Unos segundos pasarían antes de que la chica rompiera el silencio y le hiciese una pregunta.
Si. Me temo que llegue hacía delante demasiado tarde como para evitar la situación.
Respondió con un pequeño hilo de culpa en sus palabras, ya era tarde cuando el joven médico se había terminado de abrir paso entre la multitud.
Lamento no haber podido hacer nada para evitar lo ocurrido, Aotsuki-san.
Dijo en aquel tono tan formal que realmente era bastante común en el shinobi. Sumado a sus palabras realizó una ligera reverencia como gesto de disculpa. Sonaba como si Mogura hubiese sido el responsable de aquel mal rato e incluso podría llegar a sonar como si alguien hubiese muerto, pero no. Así solía ser.
De hecho... dudo que ese tipo de eventos esté permitido.
Contestó sin avanzar mucho más de lo que ya había avanzado, la lluvia caía sobre él de la misma forma en la que caía sobre ella.
Parecía ser que aquella persona realmente era Aotsuki Ayame, la campeona del torneo. Aunque no estaba seguro de como tenía que dirigirse hacía ella. Una persona de la que había escuchado hablar en base a su desempeño en la arena y a los eventos ocurridos en lo que alguna vez se conoció como el Dojo del Combatiente.
Unos segundos pasarían antes de que la chica rompiera el silencio y le hiciese una pregunta.
Si. Me temo que llegue hacía delante demasiado tarde como para evitar la situación.
Respondió con un pequeño hilo de culpa en sus palabras, ya era tarde cuando el joven médico se había terminado de abrir paso entre la multitud.
Lamento no haber podido hacer nada para evitar lo ocurrido, Aotsuki-san.
Dijo en aquel tono tan formal que realmente era bastante común en el shinobi. Sumado a sus palabras realizó una ligera reverencia como gesto de disculpa. Sonaba como si Mogura hubiese sido el responsable de aquel mal rato e incluso podría llegar a sonar como si alguien hubiese muerto, pero no. Así solía ser.