13/01/2017, 01:08
(Última modificación: 29/07/2017, 01:28 por Amedama Daruu.)
—Ay, ay, ay... N-no pasa nada, está bien... —balbuceó, volviendo a reincorporarse. Luego se fijó en con quien había chocado—. ¿A-Ayame-san? ¿Qué haces tú por aquí?
Ayame había sido su vecina desde... desde... bueno, desde siempre. Habían ido juntos a la academia, pero Daruu siempre había sido de centrarse en su micromundo interior y de hacer muy pocos amigos, así que se habían dirigido muy poco la palabra. Además, su padre, Aotsuki Zetsuo, era un hombre temible. Director de un hospital, pero de esos médicos que te curan a guantazos si es necesario.
—Anda, ven que te ayude —extendió la mano para ayudarla a levantarse.
Ayame había sido su vecina desde... desde... bueno, desde siempre. Habían ido juntos a la academia, pero Daruu siempre había sido de centrarse en su micromundo interior y de hacer muy pocos amigos, así que se habían dirigido muy poco la palabra. Además, su padre, Aotsuki Zetsuo, era un hombre temible. Director de un hospital, pero de esos médicos que te curan a guantazos si es necesario.
—Anda, ven que te ayude —extendió la mano para ayudarla a levantarse.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)