5/03/2017, 23:57
La chica pareció un poco reacia a aceptar el primer consejo, alegando que si tomaba un peso que era inferior al debido seguramente estaría reculando; volver hacia atrás le provocaría mas perdida que ventaja, y eso no podía asimilarlo. Por otro lado, el consejo del hilo shinobi si que le pareció una opción mas que viable para el entrenamiento. Si no suponía mal, se habría tirado mas tiempo recogiendo metales que lanzandolos. Eso ya le pasó hacía tiempo a ella, y una chica mayor ya se lo recomendó. Sin duda alguna, realizar esa tontería le ahorraría horas de entrenamiento desperdiciado, bien lo había experimentado.
El presentado como Mogura se reclinó para asegurar la presentación, añadiendo que era un placer conocerla. Tras ello, la pelirroja les sirvió a ambos un buen vaso de agua fría directo en las caras. La chica fue la primera en reaccionar, tomando un tono mas rojo que el cabello de la Watashashi en el rostro. Inquirió que eso no era así, que recién se conocían y Mogura le estaba ayudando con el lanzamiento de shurikens. Mogura no tardó demasiado en dar crédito a las palabras de Ayame, confirmando lo que ella bien había dicho con palabras un tanto mas salvaguardadas.
La pelirroja se llevó las manos hacia la nuca, con un gesto que claramente desbordaba tranquilidad. —Oh... lo siento si incomodé, es que parecen haber tomado confianza en poco tiempo. Al verlos aquí a solas, pensé lo mas raro, quizás por pensar demasiado... jajaja.
»¿Bueno, y ya sabes cuando te examinas? —Preguntó a la chica, buscando cambiar drásticamente el sentido de la conversación. Total, no es que le molestase, pero bien se notaba tensa a la de cabellos azabache.
El presentado como Mogura se reclinó para asegurar la presentación, añadiendo que era un placer conocerla. Tras ello, la pelirroja les sirvió a ambos un buen vaso de agua fría directo en las caras. La chica fue la primera en reaccionar, tomando un tono mas rojo que el cabello de la Watashashi en el rostro. Inquirió que eso no era así, que recién se conocían y Mogura le estaba ayudando con el lanzamiento de shurikens. Mogura no tardó demasiado en dar crédito a las palabras de Ayame, confirmando lo que ella bien había dicho con palabras un tanto mas salvaguardadas.
La pelirroja se llevó las manos hacia la nuca, con un gesto que claramente desbordaba tranquilidad. —Oh... lo siento si incomodé, es que parecen haber tomado confianza en poco tiempo. Al verlos aquí a solas, pensé lo mas raro, quizás por pensar demasiado... jajaja.
»¿Bueno, y ya sabes cuando te examinas? —Preguntó a la chica, buscando cambiar drásticamente el sentido de la conversación. Total, no es que le molestase, pero bien se notaba tensa a la de cabellos azabache.
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
