3/04/2017, 17:13
La joven del clan Yuki no pudo evitar esbozar una tímida sonrisa al escuchar cómo la rubia argumentaba que lo que ella hacía era bonito, pero lo de la Sakamoto era mil veces mejor, o al menos útil.
«Vaya, en su familia sí que son exigentes...»
El discurso de Noemi dejó casi boquiabierta a la pequeña, ¡vaya con la familia Sakamoto! Si una no prosperaba, se la reemplazaba en breves por otra, ¿por otra? ¡Entonces era una familia bien grande! Recordó que su hermano la enseñaba de vez en cuando, siempre que su tiempo se lo permitiese pues, claro; ahora que solo estaban los dos, él tomaba misiones más a menudo para que el dinero no faltase en casa.
Justo cuanto la rubia quiso continuar con su pequeño relato, algo la hizo callar de repente, quizá el fuerte viento que hizo tambalear el barco y a los que iban a bordo, aunque no tanto a ella que solo se movió por la inestabilidad del navío en el que se encontraba. Entonces se dio cuenta de la tormenta que se avecinaba, aunque no de la roca que Noemi sí había avistado.
—Eri… ¿Te parece si vamos con los chicos?
— Eh... Sí...
Aunque hubiera dado su afirmación, la rubia tomó a la de cabellos rosáceos por la muñeca y prácticamente tiró de ella para acercarse a ambos chicos que se encontraban en el otro lado de la embarcación, sin embargo, la joven desvió la mirada por un momento hacia la razón del nerviosismo de la joven: no era la tormenta, sino la roca que se alzaba ante ellos, y que, seguramente, acabaría con el barco que les transportaba.
— Esto... Una... Roca... — Articuló ya junto a los chicos con el corazón latiéndole más deprisa de lo normal, intentando elaborar un plan o lo que sea para, si pudiese, salvar aquel navío y sus tripulantes.
«Vaya, en su familia sí que son exigentes...»
El discurso de Noemi dejó casi boquiabierta a la pequeña, ¡vaya con la familia Sakamoto! Si una no prosperaba, se la reemplazaba en breves por otra, ¿por otra? ¡Entonces era una familia bien grande! Recordó que su hermano la enseñaba de vez en cuando, siempre que su tiempo se lo permitiese pues, claro; ahora que solo estaban los dos, él tomaba misiones más a menudo para que el dinero no faltase en casa.
Justo cuanto la rubia quiso continuar con su pequeño relato, algo la hizo callar de repente, quizá el fuerte viento que hizo tambalear el barco y a los que iban a bordo, aunque no tanto a ella que solo se movió por la inestabilidad del navío en el que se encontraba. Entonces se dio cuenta de la tormenta que se avecinaba, aunque no de la roca que Noemi sí había avistado.
—Eri… ¿Te parece si vamos con los chicos?
— Eh... Sí...
Aunque hubiera dado su afirmación, la rubia tomó a la de cabellos rosáceos por la muñeca y prácticamente tiró de ella para acercarse a ambos chicos que se encontraban en el otro lado de la embarcación, sin embargo, la joven desvió la mirada por un momento hacia la razón del nerviosismo de la joven: no era la tormenta, sino la roca que se alzaba ante ellos, y que, seguramente, acabaría con el barco que les transportaba.
— Esto... Una... Roca... — Articuló ya junto a los chicos con el corazón latiéndole más deprisa de lo normal, intentando elaborar un plan o lo que sea para, si pudiese, salvar aquel navío y sus tripulantes.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)