6/04/2017, 21:27
—Aotsuki-san, los colmillos no son necesarios ya que no precisa sangre —intervino Mogura, pero Ayame no terminó de relajarse.
—¿Seguro...? —le preguntó en un susurro. Un acto estúpido, si tenía en cuenta que Aiko estaba prácticamente frente a sus narices.
La carcajada de la pelirroja hendió el aire, sobresaltándola. La chica se reía a mandíbula batiente, y tanta gracia parecía hacerle que estaba comenzando a quedarse sin aire.
—Jajajajaja.... Ex-exacto.... Mogura lo ha pillado. Solo era una broma, todo el mundo sabe que eso son solo historias para hacer que los asustadizos no duerman.
—Ya... ya lo sabía... —murmuró Ayame, con las orejas ardiendo de pura vergüenza.
—Además, una criatura no muerta como un vampiro, no podría tener éste aspecto —añadió, haciendo gala de su atractivo como un pavo real mostrando su adornada cola.
Ayame no pudo evitar reírse entre dientes. Aunque realmente no sabía si lo estaba diciendo en serio y de verdad se lo tenía tan creído o simplemente era otra broma suya.
De repente, el sonido de una sirena rompió el silencio. Y Ayame, lívida como una estatua de mármol, se volvió en su dirección.
—¡Ay, no! ¡Llego tarde a clase de Ninjutsu! —gimió para sí, y se puso a recoger a toda prisa todos los shuriken que había desperdigados por el suelo. En un abrir y cerrar de ojos había echado a correr hacia el torreón, aunque sin detenerse del todo a medio camino se volvió por última vez hacia ellos—. ¡Ha sido un placer conoceros! ¡Muchas gracias por los consejos!
A todo correr, Ayame rodeó los muros de la academia y entró a trompicones. Sólo le faltaría llegar tarde a sus clases para que su padre decidiera colgarla de los pulgares.
—¿Seguro...? —le preguntó en un susurro. Un acto estúpido, si tenía en cuenta que Aiko estaba prácticamente frente a sus narices.
La carcajada de la pelirroja hendió el aire, sobresaltándola. La chica se reía a mandíbula batiente, y tanta gracia parecía hacerle que estaba comenzando a quedarse sin aire.
—Jajajajaja.... Ex-exacto.... Mogura lo ha pillado. Solo era una broma, todo el mundo sabe que eso son solo historias para hacer que los asustadizos no duerman.
—Ya... ya lo sabía... —murmuró Ayame, con las orejas ardiendo de pura vergüenza.
—Además, una criatura no muerta como un vampiro, no podría tener éste aspecto —añadió, haciendo gala de su atractivo como un pavo real mostrando su adornada cola.
Ayame no pudo evitar reírse entre dientes. Aunque realmente no sabía si lo estaba diciendo en serio y de verdad se lo tenía tan creído o simplemente era otra broma suya.
De repente, el sonido de una sirena rompió el silencio. Y Ayame, lívida como una estatua de mármol, se volvió en su dirección.
—¡Ay, no! ¡Llego tarde a clase de Ninjutsu! —gimió para sí, y se puso a recoger a toda prisa todos los shuriken que había desperdigados por el suelo. En un abrir y cerrar de ojos había echado a correr hacia el torreón, aunque sin detenerse del todo a medio camino se volvió por última vez hacia ellos—. ¡Ha sido un placer conoceros! ¡Muchas gracias por los consejos!
A todo correr, Ayame rodeó los muros de la academia y entró a trompicones. Sólo le faltaría llegar tarde a sus clases para que su padre decidiera colgarla de los pulgares.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)