Tras su fulminante entrada, la chica esperaba que su oponente al menos la tomase en serio, no todos los días veías a una chica empuñando un mandoble mas grande que una misma. Pero, lejos de tomarla en serio, su oponente casi pareció tomarla a cachondeo. Tomó lo que tenía mas a mano, su posibilidad emocional, y con un descaro para nada gradual incitó a la chica a que se negase a usar la espada contra él. Básicamente tomaba esta disputa como un carismático chiste del destino, uno que claramente les volvía a unir, aunque fuese de esa manera. Entre tanto, la sonrisa de la chica para nada desapareció de su rostro, las palabras de Mogura casi le sonaban ridículas...
«Si de verdad cree que voy a pasarle la mano por haber estado con él un ratejo... de veras que no me conoce...»
¿Realmente pensaba que sus emociones priorizarían mas que sus objetivos?
Si bien decía que la conocía, a cada palabra que el chico soltaba parecía indicar mas y mas justo lo contrario. Casi parecía que se había aprovechado de su olvidadiza memoria para aprovecharse de ella. Lamentablemente, el tiro le había salido por la culata...
—Gracias por hacer de ésto algo un poco mas divertido... jajajaja
La chica tomó aire, y lo dejó escapar a modo de suspiro. Al momento, dejó su pose casual y tomó la espada con la diestra. —No solo voy a atacarte con ésta espada, si no que con ésta espada te voy a eliminar del torneo... Romeo. —inquirió la chica, realmente confiada.
Con descaro, tomó una bola del portaobjetos, una bola de papel que recubría una serie de ingredientes un tanto singulares, y cuya finalidad era abastecer a la kunoichi con una cortina de humo. La mostró, sin temer por la presunta sorpresa, y con mas descaro aún la lanzó al suelo, entre el chico y la chica. La cortina de humo no tardó en manifestarse, formando una masa de humo en la que rápidamente se adentró la chica a la carrera, arrastrando tras de si la enorme espada. Dentro de la cortina de humo, la chica aprovechó el elemento sorpresa para lanzar un shuriken de papel justo antes de su salida por el otro extremo, intentando tomar por sorpresa al chico. No obstante, no se detendría solo con eso —no señor— la chica arremetía en una tremenda acometida, con el mandoble agarrado a ambas manos. En un potente y directo salto, la chica giraría sobre sí misma, buscando realizar un tajo horizontal que impactase directamente al chico. El tajo, debido a la altura y la velocidad, arremetería desde una altura aproximada del pecho hacia abajo, que acertase o no, pasaría de largo con o sin el chico.
—¡Kyyyyaaaaaaaaahhh! —vociferó, inspirada por las mas tradicionales películas de artes marciales.
Tras de sí había dejado hasta papeles a su paso, un rastro de papeles que comenzaban a cubrir parte del escenario como una estela. Ésto era visible casi como si la velocidad que había tomado le hubiese dado ventaja ante su propia descomposición en papeles, como cuando el shinobi adelantaba a su propia sombra en las buenas películas.
«Si de verdad cree que voy a pasarle la mano por haber estado con él un ratejo... de veras que no me conoce...»
¿Realmente pensaba que sus emociones priorizarían mas que sus objetivos?
Si bien decía que la conocía, a cada palabra que el chico soltaba parecía indicar mas y mas justo lo contrario. Casi parecía que se había aprovechado de su olvidadiza memoria para aprovecharse de ella. Lamentablemente, el tiro le había salido por la culata...
—Gracias por hacer de ésto algo un poco mas divertido... jajajaja
La chica tomó aire, y lo dejó escapar a modo de suspiro. Al momento, dejó su pose casual y tomó la espada con la diestra. —No solo voy a atacarte con ésta espada, si no que con ésta espada te voy a eliminar del torneo... Romeo. —inquirió la chica, realmente confiada.
Con descaro, tomó una bola del portaobjetos, una bola de papel que recubría una serie de ingredientes un tanto singulares, y cuya finalidad era abastecer a la kunoichi con una cortina de humo. La mostró, sin temer por la presunta sorpresa, y con mas descaro aún la lanzó al suelo, entre el chico y la chica. La cortina de humo no tardó en manifestarse, formando una masa de humo en la que rápidamente se adentró la chica a la carrera, arrastrando tras de si la enorme espada. Dentro de la cortina de humo, la chica aprovechó el elemento sorpresa para lanzar un shuriken de papel justo antes de su salida por el otro extremo, intentando tomar por sorpresa al chico. No obstante, no se detendría solo con eso —no señor— la chica arremetía en una tremenda acometida, con el mandoble agarrado a ambas manos. En un potente y directo salto, la chica giraría sobre sí misma, buscando realizar un tajo horizontal que impactase directamente al chico. El tajo, debido a la altura y la velocidad, arremetería desde una altura aproximada del pecho hacia abajo, que acertase o no, pasaría de largo con o sin el chico.
—¡Kyyyyaaaaaaaaahhh! —vociferó, inspirada por las mas tradicionales películas de artes marciales.
Tras de sí había dejado hasta papeles a su paso, un rastro de papeles que comenzaban a cubrir parte del escenario como una estela. Ésto era visible casi como si la velocidad que había tomado le hubiese dado ventaja ante su propia descomposición en papeles, como cuando el shinobi adelantaba a su propia sombra en las buenas películas.
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)