14/07/2017, 21:22
La expresión de Mogura cambiaría por un mínimo instante, el tiempo que le tomaría notarlo, al ver a la kunoichi volverse un montón de papeles y empezar a hacer un nuevo espectáculo frente a todos.
«¿De qué esta hecha esta mujer?»
Pensaba el joven médico observando el teatro mientras llevaba su mano hasta su portaobjetos para tomar un nuevo objeto. Tenía recursos para continuar el combate pero hubiese preferido realmente haber terminado todo con el anterior movimiento.
No podía esperar que nada saliese de la nube de veneno que había dejado escapar de sus labios segundos atrás. Por tanto, su mirada se centraba en los furiosos papeles que se arremolinaban sobre él y que posteriormente recompondrían a la kunoichi a escasos metros delante suyo.
Aiko dejaría escapar un comentario cargado con un poco de irá, parecía que no le había agradado para nada respirar el gas lacrimógeno que el chico había lanzado al humo momentos antes.
¡Vaya, Aiko! ¡No esperaba que estuvieses lista para seguir tan pronto...!
«Realmente creí que no iba a tener tiempo de hacer nada...»
El tono del muchacho en aquel preciso momento era sumamente jocoso, a pesar de que la kunoichi empuñaba una kunai y le apuntaba con este.
«¿De qué esta hecha esta mujer?»
Pensaba el joven médico observando el teatro mientras llevaba su mano hasta su portaobjetos para tomar un nuevo objeto. Tenía recursos para continuar el combate pero hubiese preferido realmente haber terminado todo con el anterior movimiento.
No podía esperar que nada saliese de la nube de veneno que había dejado escapar de sus labios segundos atrás. Por tanto, su mirada se centraba en los furiosos papeles que se arremolinaban sobre él y que posteriormente recompondrían a la kunoichi a escasos metros delante suyo.
Aiko dejaría escapar un comentario cargado con un poco de irá, parecía que no le había agradado para nada respirar el gas lacrimógeno que el chico había lanzado al humo momentos antes.
¡Vaya, Aiko! ¡No esperaba que estuvieses lista para seguir tan pronto...!
«Realmente creí que no iba a tener tiempo de hacer nada...»
El tono del muchacho en aquel preciso momento era sumamente jocoso, a pesar de que la kunoichi empuñaba una kunai y le apuntaba con este.
Hablo - Pienso