16/10/2017, 19:06
Pero un extraño se adentró en la escena. Si la plaza hubiere sido el escenario de una obra de teatro, habría sido el típico ermitaño extravagante que le enseña al protagonista a hablar con las bestias. Ataviaba con un aspecto similar al de uno de esos personajes, eso seguro, aunque el cuervo que llevaba al hombro no era, desde luego, un atrezzo.
—Creo que deberías calmarte —le dijo el extraño.
Daruu se le quedó mirando como si hubiera visto... bueno, como si hubiera visto a un excéntrico con un cuervo en el hombro, que era exactamente lo que había visto.
—¿Perdona...? —empezó a decir—. ¡Este bicho me ha robado el trozo de pizza! ¡Y no hace más que perseguirme haciéndome la vida imposible!
El acusado dio dos saltitos, indignado.
—¡Ba-bawrkbawrk, bawbaw, ba-ba-bawrk! —(¡Él se llevó mi tesoro, unas piedras azules para mi chica!)
—Creo que deberías calmarte —le dijo el extraño.
Daruu se le quedó mirando como si hubiera visto... bueno, como si hubiera visto a un excéntrico con un cuervo en el hombro, que era exactamente lo que había visto.
—¿Perdona...? —empezó a decir—. ¡Este bicho me ha robado el trozo de pizza! ¡Y no hace más que perseguirme haciéndome la vida imposible!
El acusado dio dos saltitos, indignado.
—¡Ba-bawrkbawrk, bawbaw, ba-ba-bawrk! —(¡Él se llevó mi tesoro, unas piedras azules para mi chica!)
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)