30/11/2017, 19:03
A Datsue siempre le había gustado analizar a la gente. Se lo tomaba como un juego, un simple entretenimiento. Del mismo modo que el especialista en taijutsu disfruta levantando pesas, él lo hacía resolviendo acertijos. Akame, en aquel aspecto, era parecido a él, y pronto ambos Uchihas llegaron a la conclusión de que la fila la conformaban tres tipos de personas: los que pasaban, reconocidos por los guardias; los que pasaban tras un par de chequeos; y los que no pasaban.
Eso quería decir que había una lista, y que ellos, obviamente, no estaban en ella. Datsue se puso en el lugar de los guardias. ¿Qué haría él, si alguien que no estaba apuntado quisiese entrar?
«Dejarme sobornar como un cerdo».
Hallada la respuesta, y tras hablarlo entre murmullos con su hermano, el Uchiha realizó unos breves sellos disimuladamente bajo las mangas de su kimono, cuando todavía había algunas personas por delante de ellos. El anzuelo estaba creado.
—¿Cómo os llamáis? ¿no sois de por aquí, verdad?
—Mi nombre es Seshu Sakyū —dijo con voz aterciopelada, y aguardó a que Akame se presentase también—. Provenimos del País del Viento. Ciertos amigos —continuó—, nos aseguraron que aquí encontraríamos los mejores… entretenimientos —dijo, esbozando una breve sonrisa—. ¿Hay algún problema en que no seamos de aquí? —preguntó, mientras se llevaba una mano al cuello del kimono y mostraba, con un simple movimiento de mano, un bolsillo interior. Desde aquella posición, el guarda de la carpeta pudo ver lo que llevaba perfectamente: un paquete de pañuelos.
Solo que aquel paquete tenía una curiosa apariencia para todos aquellos que no poseían el sharingan: era la viva imagen de un fajo de billetes.
Eso quería decir que había una lista, y que ellos, obviamente, no estaban en ella. Datsue se puso en el lugar de los guardias. ¿Qué haría él, si alguien que no estaba apuntado quisiese entrar?
«Dejarme sobornar como un cerdo».
Hallada la respuesta, y tras hablarlo entre murmullos con su hermano, el Uchiha realizó unos breves sellos disimuladamente bajo las mangas de su kimono, cuando todavía había algunas personas por delante de ellos. El anzuelo estaba creado.
—¿Cómo os llamáis? ¿no sois de por aquí, verdad?
—Mi nombre es Seshu Sakyū —dijo con voz aterciopelada, y aguardó a que Akame se presentase también—. Provenimos del País del Viento. Ciertos amigos —continuó—, nos aseguraron que aquí encontraríamos los mejores… entretenimientos —dijo, esbozando una breve sonrisa—. ¿Hay algún problema en que no seamos de aquí? —preguntó, mientras se llevaba una mano al cuello del kimono y mostraba, con un simple movimiento de mano, un bolsillo interior. Desde aquella posición, el guarda de la carpeta pudo ver lo que llevaba perfectamente: un paquete de pañuelos.
Solo que aquel paquete tenía una curiosa apariencia para todos aquellos que no poseían el sharingan: era la viva imagen de un fajo de billetes.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado