16/01/2018, 00:05
(Última modificación: 16/01/2018, 00:06 por Amedama Daruu.)
En cuanto Aiko dijo "la puerta está abierta", Satoshi empujó la madera y se abrió camino, sin importar que la muchacha estuviese en pijama. Arrugó el rostro debajo de la máscara cuando detectó la esencia de un buen Bucanero al alcance de su nariz. No porque no le gustase, sino porque de servicio no tenía permitido beber alcohol. Se acercó al sofá y miró la pantalla de la televisión. Un tiburón de proporciones épicas —y totalmente falsas— estaba mordisqueando las piernas de un shinobi, que trataba desesperadamente de clavarle el kunai a la bestia en un ojo.
—Pff. De película. —Odiaba la saga Tiburón.
—Estoy lista.
Satoshi se dio la vuelta y asintió.
—Bien. Acompáñame, por favor.
Aiko y Satoshi atravesaron el umbral de la torre en el momento que Keisuke se acercaba al mostrador. Satoshi sonrió: sus subordinados habían hecho bien su trabajo.
—Inoue Keisuke, por favor —llamó su atención—, síguenos.
El trío de ninjas se montó en el ascensor que les llevaría al último piso de la torre.
—Bien, Satoshi. Puedes retirarte. —Yui hizo un ademán con la mano, y Satoshi se desvaneció en un susurro del viento.
»Ahora que estáis aquí, me vais a explicar por qué estáis aquí —dijo Yui—. Lo que quiero decir es que primero Mogura-kun explicará el motivo de su reporte, y después tendréis derecho a réplica. Entre tanto, silencio al que no le toque la palabra, ¿entendido?
»¿Y bien, Mogura? Con todo tipo de detalles, por favor.
—Pff. De película. —Odiaba la saga Tiburón.
—Estoy lista.
Satoshi se dio la vuelta y asintió.
—Bien. Acompáñame, por favor.
· · ·
Aiko y Satoshi atravesaron el umbral de la torre en el momento que Keisuke se acercaba al mostrador. Satoshi sonrió: sus subordinados habían hecho bien su trabajo.
—Inoue Keisuke, por favor —llamó su atención—, síguenos.
El trío de ninjas se montó en el ascensor que les llevaría al último piso de la torre.
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—Bien, Satoshi. Puedes retirarte. —Yui hizo un ademán con la mano, y Satoshi se desvaneció en un susurro del viento.
»Ahora que estáis aquí, me vais a explicar por qué estáis aquí —dijo Yui—. Lo que quiero decir es que primero Mogura-kun explicará el motivo de su reporte, y después tendréis derecho a réplica. Entre tanto, silencio al que no le toque la palabra, ¿entendido?
»¿Y bien, Mogura? Con todo tipo de detalles, por favor.
