30/01/2018, 18:20
Eri escuchó a Nabi soltar palabras que no concordaban con su estado de ánimo, cambiándola de tema en cuanto pudo para evitar hablar de lo que le ocurría. La chica negó, aquello era una batalla perdida y ni si quiera había abierto fuego.
—Lo que tu prefieras, siempre que vayamos juntos —contestó a sus preguntas, todas en una única respuesta.
Por desgracia para su conversación, ambos llegaron al Edificio del Uzukage, por lo que tendrían que completar la misión y... Seguramente separarse. Eri no sentía que Nabi quisiese quedarse con ella, tomar un batido o simplemente hablar, así que sin hacerse esperar más, entró y fue directamente a la recepción, donde Kiyomi seguía igual de atareada —o más— que hacía un par de horas.
—Buenos días de nuevo, Kiyomi-san, somos Unuzuka Nabi y Uzumaki Eri, aquí traemos el pergamino donde se acredita que hemos pasado la misión con éxito —explicó la Uzumaki, tendiéndole el pergamino a la recepcionista.
—Vaya... Gracias por vuestros servicios, en breves recibiréis vuestra recompensa —informó con voz dulce y una sonrisa en sus labios —. Espero que tengáis un buen día.
—Igualmente, Kiyomi-san —se despidió Eri con una pequeña reverencia.
Luego se giró a Nabi.
—Gracias por acompañarme en la misión, Nabi —agradeció la pequeña pelirroja, con el mismo tono que había utilizado con la encargada —. Y espero que sea lo que te pase, se te vaya pronto y puedas volver a estar feliz de nuevo.
Le mostró una sonrisa, una de las mejores que tenía y pasó por su lado. Aquello era un hasta luego, así que no tenía nada más que hacer allí.
Y Eri desapareció por la puerta.
—Lo que tu prefieras, siempre que vayamos juntos —contestó a sus preguntas, todas en una única respuesta.
Por desgracia para su conversación, ambos llegaron al Edificio del Uzukage, por lo que tendrían que completar la misión y... Seguramente separarse. Eri no sentía que Nabi quisiese quedarse con ella, tomar un batido o simplemente hablar, así que sin hacerse esperar más, entró y fue directamente a la recepción, donde Kiyomi seguía igual de atareada —o más— que hacía un par de horas.
—Buenos días de nuevo, Kiyomi-san, somos Unuzuka Nabi y Uzumaki Eri, aquí traemos el pergamino donde se acredita que hemos pasado la misión con éxito —explicó la Uzumaki, tendiéndole el pergamino a la recepcionista.
—Vaya... Gracias por vuestros servicios, en breves recibiréis vuestra recompensa —informó con voz dulce y una sonrisa en sus labios —. Espero que tengáis un buen día.
—Igualmente, Kiyomi-san —se despidió Eri con una pequeña reverencia.
Luego se giró a Nabi.
—Gracias por acompañarme en la misión, Nabi —agradeció la pequeña pelirroja, con el mismo tono que había utilizado con la encargada —. Y espero que sea lo que te pase, se te vaya pronto y puedas volver a estar feliz de nuevo.
Le mostró una sonrisa, una de las mejores que tenía y pasó por su lado. Aquello era un hasta luego, así que no tenía nada más que hacer allí.
Y Eri desapareció por la puerta.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)