Otoño-Invierno de 221

Fecha fijada indefinidamente con la siguiente ambientación: Los ninjas de las Tres Grandes siguen luchando contra el ejército de Kurama allá donde encuentran un bastión sin conquistar. Debido a las recientes provocaciones del Nueve Colas, los shinobi y kunoichi atacan con fiereza en nombre de la victoria. Kurama y sus generales se encuentran acorralados en las Tierras Nevadas del Norte, en el País de la Tormenta. Pero el invierno está cerca e impide que cualquiera de los dos bandos avance, dejando Oonindo en una situación de guerra fría, con pequeñas operaciones aquí y allá. Las villas requieren de financiación tras la pérdida de efectivos en la guerra, y los criminales siguen actuando sobre terreno salpicado por la sangre de aliados y enemigos, por lo que los ninjas también son enviados a misiones de todo tipo por el resto del mundo, especialmente aquellos que no están preparados para enfrentarse a las terribles fuerzas del Kyuubi.
#85
—Doro-san... —murmuró la pelirroja, con tono cansado, al tiempo que volvía a acercarse al hombre. Y antes de que siguiera hablando, Doro supo bien lo que iba a decirle—. Lo siento mucho, personalmente, debe ser realmente duro. Pero no deja de ser nuestro trabajo llevarte con Tsuwamono-san, si te dejamos escapar con el dinero, lo que estará en juego será nuestro modo de vida. Si aceptamos tu dinero, ¿qué haremos cuando se nos acabe? No, ¿y el honor? Quizás deberías replantearte buscar otro lugar donde vivir, hay más trabajos, pero ahora mismo tenemos que ir con Tono, lo siento, quieras o no.

El guardia apretó los puños. La voz y las palabras de la muchacha pretendían sonar reconciliadoras, amables, pero aquella no dejaba de ser la lástima de la condena a la que le estaban subyugando. Volvió sus ojos hacia el otro chico, buscando su compasión...

—Mire, señor Doro, no me importa nada lo que me cuenta —replicó él, sin embargo—. No soy banquero ni psicólogo ni siquiera voluntario para ir a ayudar a los pobres. Somos shinobis, usted ha cometido un crimen y tendrá que responder por ello. Puede hacerlo por las buenas o por las malas. Mi compañera le tratara bien, es un cacho de pan, pero mi perro es más de morder primero y preguntar después.

Ya estaba. Con aquello se acababa todo.

Doro hundió los hombros, profundamente abatido. Pero entonces reparó en lo cerca que estaba Eri de él. En un último acto de desesperación, Doro se revolvió, tomó a la muchacha rodeando su cintura y sus brazos y con su mano libre apoyó una desgastada navaja que había sacado de uno de los bolsillos de su chaqueta contra su cuello.

—¡No me habéis dejado alternativa! —chilló, con los ojos anegados de lágrimas—. Ahora... que nadie se mueva. Un sólo movimiento sospechoso... y la chica lo pagará con su vida. Y tú —añadió, dirigiéndose a Eri directamente—. Dame la bolsa con el dinero.
Responder


Mensajes en este tema
RE: (C) El robo de la pata de bronce - por Sarutobi Hanabi - 14/06/2018, 13:24


This forum uses Lukasz Tkacz MyBB addons.