8/09/2018, 20:45
El gyojin negó con la cabeza. No estaba en la labor de hacerle la vuelta a casa más difícil a Daruu. Y realmente nunca la hubo, porque Daruu sólo había hecho lo que él consideraba correcto. ¿Cómo juzgarle por eso?
—No, hoy no habrá broncas ni reproches. Ahora que sé realmente lo que se cocía con Datsue y Aiko, entiendo mejor tu decisión. Después de todo, teniendo a un tiburón sediento de sangre al lado enfrascado en su venganza y una mujer ofendida mucho no ibas a poder mediar. Eso has querido, ¿cierto? arreglar las cosas antes de que todo se fuera a la mierda —más alzó los hombros, iluso. Evidenciando con un simple gesto que los esfuerzos habían sido totalmente en vano—. una labor muy noble. Lástima que la especialidad de Uchiha Datsue es hacerle perder el control a la gente.
Kaido le dio dos palmadas a su amigo, y buscó un asiento donde pudieran conversar tranquilamente.
—Quise ir a por ti cuando te arrojaste a por Ayame, pero todo pasó muy rápido. Y cuando os vi desaparecer a todos realmente temí lo peor. Pero estás a salvo. Los dos lo estáis, así que hoy, joder, estoy contento. No me lo cuestiones.
Luego, una mirada árida a su compañero. A sus heridas, nuevamente.
—¿Qué fue lo que pasó? ¿allá, a donde fuisteis a parar?
—No, hoy no habrá broncas ni reproches. Ahora que sé realmente lo que se cocía con Datsue y Aiko, entiendo mejor tu decisión. Después de todo, teniendo a un tiburón sediento de sangre al lado enfrascado en su venganza y una mujer ofendida mucho no ibas a poder mediar. Eso has querido, ¿cierto? arreglar las cosas antes de que todo se fuera a la mierda —más alzó los hombros, iluso. Evidenciando con un simple gesto que los esfuerzos habían sido totalmente en vano—. una labor muy noble. Lástima que la especialidad de Uchiha Datsue es hacerle perder el control a la gente.
Kaido le dio dos palmadas a su amigo, y buscó un asiento donde pudieran conversar tranquilamente.
—Quise ir a por ti cuando te arrojaste a por Ayame, pero todo pasó muy rápido. Y cuando os vi desaparecer a todos realmente temí lo peor. Pero estás a salvo. Los dos lo estáis, así que hoy, joder, estoy contento. No me lo cuestiones.
Luego, una mirada árida a su compañero. A sus heridas, nuevamente.
—¿Qué fue lo que pasó? ¿allá, a donde fuisteis a parar?
