22/10/2018, 15:53
«Tal vez no debería haber dicho a la ligera mi nombre. ¿No? Osea es un total desconocido...» Pensó la joven algo dubitativa, considerando que algo tan simple, podría ser un gran error. Ser tan inocente y confiada era un problema, nunca sabes con quien te puedes topar, y por su linaje, cualquier parte de ella puede que llegara a venderse a un elevado precio en el mercado negro.
— Sobretodo los ojos... — murmuró para ella de manera casi intangible para el joven.
—Bien, Ryuko-san, parece que independientemente de adonde queramos ir, estaremos aquí varados hasta que la niebla se disipe. Lo más sabio será tomar el consejo de aquel hombre y descansar — añadió dando un suave golpe a un cartel de madera al lado del camino que indicaba una dirección—. El pueblo debe estar muy cerca, aunque no lo podamos ver. Si seguimos por el camino que guarda este cartel llegaremos sin problemas.
«Supongo que tiene razón, ademas, estar juntos nos dará mayor capacidad de supervivencia. Oda siempre es tan estricto con los desconocidos... » Pero los buenos modales del joven le inspiraron mas confianza en aquel momento que las palabras que resonaban en su mente. «Espero no equivocarme en esto. Y si lo hago, ser capaz de salir de una pieza. »
¿Vienes? — comentó finalmente esperando una respuesta, y avanzando algo en la niebla, dándole un aire algo místico teniendo en cuenta sus vestimentas.
¡Si, pero no te alejes tanto! — Ryuko dio unos pasos ligeros para acercarse a él, manteniendo una distancia corta. — Sera mejor que no nos alejemos demasiado. Yo por lo menos no conozco este lugar, y con tanta niebla... Estar juntos supongo que hará que tengamos mas posibilidad de salir de aquí. Dos mentes piensan mejor que una, y cuatro ojos ven mejor que dos. ¿No?
Añadió levantando un dedo y sonriendo tontamente.
— Sobretodo los ojos... — murmuró para ella de manera casi intangible para el joven.
—Bien, Ryuko-san, parece que independientemente de adonde queramos ir, estaremos aquí varados hasta que la niebla se disipe. Lo más sabio será tomar el consejo de aquel hombre y descansar — añadió dando un suave golpe a un cartel de madera al lado del camino que indicaba una dirección—. El pueblo debe estar muy cerca, aunque no lo podamos ver. Si seguimos por el camino que guarda este cartel llegaremos sin problemas.
«Supongo que tiene razón, ademas, estar juntos nos dará mayor capacidad de supervivencia. Oda siempre es tan estricto con los desconocidos... » Pero los buenos modales del joven le inspiraron mas confianza en aquel momento que las palabras que resonaban en su mente. «Espero no equivocarme en esto. Y si lo hago, ser capaz de salir de una pieza. »
¿Vienes? — comentó finalmente esperando una respuesta, y avanzando algo en la niebla, dándole un aire algo místico teniendo en cuenta sus vestimentas.
¡Si, pero no te alejes tanto! — Ryuko dio unos pasos ligeros para acercarse a él, manteniendo una distancia corta. — Sera mejor que no nos alejemos demasiado. Yo por lo menos no conozco este lugar, y con tanta niebla... Estar juntos supongo que hará que tengamos mas posibilidad de salir de aquí. Dos mentes piensan mejor que una, y cuatro ojos ven mejor que dos. ¿No?
Añadió levantando un dedo y sonriendo tontamente.