21/12/2018, 22:12
(Última modificación: 22/12/2018, 00:20 por Uchiha Datsue. Editado 1 vez en total.)
El rostro de Shanise se iluminó y al mismo tiempo tiñó de preocupación al ver a Ayame descubierta. Se agachó junto a ella, apartando uno de esos mechones blancos que ahora cubría su rostro.
—Ayame-chan… —Su mirada recorrió con alivio su cuerpo, viendo que estaba bien. Algo cambiada y esposada, pero bien. Fue todo lo que necesitó para volver a mostrar un rostro pétreo y de absoluta seriedad. Se levantó—. Así que es cierto. ¿Le han revertido el sello? —preguntó, a todos y a nadie en concreto.
Con aquella simple pregunta, Shanise logró desviar parte de la ira que invadía a Yui en aquel momento. Una ira que no se había visto aplacada por las bien escogidas palabras de Kiroe. Ni por la rodilla hincada de Zetsuo. Sus ojos se posaron como un rayo en Ayame, se quedaron allí un instante, y luego de nuevo en Zetsuo y Kiroe.
Realizó un esfuerzo sobrehumano para controlar al bijū de la tormenta que llevaba dentro.
—Hablad.
—Ayame-chan… —Su mirada recorrió con alivio su cuerpo, viendo que estaba bien. Algo cambiada y esposada, pero bien. Fue todo lo que necesitó para volver a mostrar un rostro pétreo y de absoluta seriedad. Se levantó—. Así que es cierto. ¿Le han revertido el sello? —preguntó, a todos y a nadie en concreto.
Con aquella simple pregunta, Shanise logró desviar parte de la ira que invadía a Yui en aquel momento. Una ira que no se había visto aplacada por las bien escogidas palabras de Kiroe. Ni por la rodilla hincada de Zetsuo. Sus ojos se posaron como un rayo en Ayame, se quedaron allí un instante, y luego de nuevo en Zetsuo y Kiroe.
Realizó un esfuerzo sobrehumano para controlar al bijū de la tormenta que llevaba dentro.
—Hablad.
