11/03/2019, 13:25
De pronto, sintió que perdía el control sobre el chakra de Nabi. La ilusión se deshizo como una voluta de humo, y la dura realidad impactó de lleno en Datsue. Una realidad llena de senbons eléctricos que se estamparon en su cabeza para recordarle que, en aquella vida, él estaba condenado a sufrir.
El Uchiha apenas pudo cerrar los ojos y torcer la cabeza hacia adelante para recibir la mayoría de los impactos en el cráneo y proteger su preciado rostro y sus todavía más valiosos ojos.
—¡Hijos… de… PUTA! —El rostro de Datsue fue encendiéndose como un volcán en erupción. Se notaba que intentaba salir, tenía los músculos del cuello tensos y sacudía la cabeza de un lado a otro. Pero no era capaz. La tierra le oprimía tanto que apenas le dejaba respirar—. ¡HijosdeputahijosdeputaHIJOSDEPUTA!
¿Querían vencerle? ¡Qué lo hiciesen! ¡Estaba a merced de ellos desde hacía un buen rato! Pero, ¿joderle gratuitamente la cara? ¡Eso no se lo hubiese esperado ni del peor amejin! La sangre resbaló por su rostro y el pánico le sacudió de arriba abajo. ¿Y si Eri le había desfigurado? ¿Y si le quedaban cicatrices? ¡Dos años! ¡Dos años como ninja, realizando peligrosas misiones, y ni una marca en su cara!
¿Y ahora esto?
—¡¡¡HIJOS DE PUTAAAAAAAAAAA!!!
Iban a pagarlo... Iban a pagarlo... ¡Iban a pagarlo!
Ira. La ira de Izanami al verse traicionada por su ser más querido. Se alimentó de aquel dolor. Dejó que aquella rabia creciese en su interior y tomase forma, y cogiese cuerpo, dando a luz a su padre espiritual. A su mentor. A su único y verdadero Dios.
A Susano’o.
Y el Señor Padre acudió al llamado, desde los mismísimos cielos. Envolvió a su hijo con su cálido pecho y le protegió de sus enemigos con sus tormentosos brazos. Sendos puñetazos que descargó como rayos buscando aplastar a las tres pulgas que intentaban hacer daño a su primogénito.
Al único heredero que le quedaba.
El Uchiha apenas pudo cerrar los ojos y torcer la cabeza hacia adelante para recibir la mayoría de los impactos en el cráneo y proteger su preciado rostro y sus todavía más valiosos ojos.
—¡Hijos… de… PUTA! —El rostro de Datsue fue encendiéndose como un volcán en erupción. Se notaba que intentaba salir, tenía los músculos del cuello tensos y sacudía la cabeza de un lado a otro. Pero no era capaz. La tierra le oprimía tanto que apenas le dejaba respirar—. ¡HijosdeputahijosdeputaHIJOSDEPUTA!
¿Querían vencerle? ¡Qué lo hiciesen! ¡Estaba a merced de ellos desde hacía un buen rato! Pero, ¿joderle gratuitamente la cara? ¡Eso no se lo hubiese esperado ni del peor amejin! La sangre resbaló por su rostro y el pánico le sacudió de arriba abajo. ¿Y si Eri le había desfigurado? ¿Y si le quedaban cicatrices? ¡Dos años! ¡Dos años como ninja, realizando peligrosas misiones, y ni una marca en su cara!
¿Y ahora esto?
—¡¡¡HIJOS DE PUTAAAAAAAAAAA!!!
Iban a pagarlo... Iban a pagarlo... ¡Iban a pagarlo!
Ira. La ira de Izanami al verse traicionada por su ser más querido. Se alimentó de aquel dolor. Dejó que aquella rabia creciese en su interior y tomase forma, y cogiese cuerpo, dando a luz a su padre espiritual. A su mentor. A su único y verdadero Dios.
A Susano’o.
Y el Señor Padre acudió al llamado, desde los mismísimos cielos. Envolvió a su hijo con su cálido pecho y le protegió de sus enemigos con sus tormentosos brazos. Sendos puñetazos que descargó como rayos buscando aplastar a las tres pulgas que intentaban hacer daño a su primogénito.
Al único heredero que le quedaba.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado