27/04/2019, 20:01
Yo quería a mis padres. De verdad que los quería. Lo juro. Sin embargo en aquel momento solo podía... Sentir verguenza. Se habían metido en el agua y se estaban comportando como adolescentes recién enamorados. Que no me parecía mal pero...
—Tierra trágame.
Era solo una frase hecha inocente. Unas simples palabras sin nada mas, sin embargo... Sin embargo un montón de arena cayo sobre mi, sobre la criada que estaba cuidando de las cosas y si no hubiese sido por ella, también habría caído sobre la comida.
—¡QUE SOLO ERA UNA!... Frase hecha...
Me giré casi enfurecido para encarar al culpable, sin embargo, al ver su cara, al reconocer de quien se trataba, no solo baje el tono se voz, si no que además agache la cabeza y me di la vuelta esperando que no me hubiera reconocido.
Si no puedes verlos ellos a ti tampoco. Y por algún motivo, no quería volver a verlos. No sólo a él. También a todos aquellos con los que colaboré aquel día del torneo. Pero en este caso, a él era a quien menos quería ver.
—Sakura-chan, creo que es hora de comer
Dije a la criada rápidamente mientras volvía a mi sitio, para hacer como que no le había visto.
—Pero señorito Reiji...
—No pasa nada, yo tengo hambre
Por favor, dioses de Oonido, si de verdad existis, que no me haya reconocido...
—Tierra trágame.
Era solo una frase hecha inocente. Unas simples palabras sin nada mas, sin embargo... Sin embargo un montón de arena cayo sobre mi, sobre la criada que estaba cuidando de las cosas y si no hubiese sido por ella, también habría caído sobre la comida.
—¡QUE SOLO ERA UNA!... Frase hecha...
Me giré casi enfurecido para encarar al culpable, sin embargo, al ver su cara, al reconocer de quien se trataba, no solo baje el tono se voz, si no que además agache la cabeza y me di la vuelta esperando que no me hubiera reconocido.
Si no puedes verlos ellos a ti tampoco. Y por algún motivo, no quería volver a verlos. No sólo a él. También a todos aquellos con los que colaboré aquel día del torneo. Pero en este caso, a él era a quien menos quería ver.
—Sakura-chan, creo que es hora de comer
Dije a la criada rápidamente mientras volvía a mi sitio, para hacer como que no le había visto.
—Pero señorito Reiji...
—No pasa nada, yo tengo hambre
Por favor, dioses de Oonido, si de verdad existis, que no me haya reconocido...
