20/09/2019, 17:08
(Última modificación: 20/09/2019, 17:09 por Uzumaki Eri.)
—Ah, muy bonito, sí. O sea que primero me desfiguráis la puta cara cuando estoy claramente derrotado, ¡los dos! Y ahora, ¡ahora, queréis parar el combate, ¿no?!
Sin duda, a parte del dinero y el honor, lo que más le importaba a Datsue era su preciosa y bien cuidada cara. ¡Ni el propio Sharingan era tan preciado para él como su rostro! O eso daba a entender, claro, después de aquello...
Aunque en parte lo entendía, si a ella le hicieran aquello...
«Un momento...»
—¡Eh, Datsue! —llamó de nuevo, intentando mirarle al rostro pero no directamente a los ojos—. Yo no quería hacer esto, pero...
Moviendo sus manos rápidamente hacia justamente unos centímetros bajo su rostro, la joven volvió a hacer la misma técnica que había hecho minutos antes en dirección a ambos chicos, solo que ahora el objetivo era otro completamente distinto. Cerró los ojos a la par que sentía como numerosas agujas pasaban rápidamente cerca de su rostro y otras acariciaban su cara para crear diversos cortes que quedarían marcados si no era tratado con rapidez.
El dolor directo al sentirlas hizo que sus piernas temblasen por un momento, sin embargo, aún envuelta en rayos y con el rostro sangrante, abrió los ojos y masculló:
—Ahora los dos estamos igual —nada más abrir la boca el sabor a sangre se entremezcló con su saliva. Sin duda, algo bastante grotesco de ver directamente.
Sin duda, a parte del dinero y el honor, lo que más le importaba a Datsue era su preciosa y bien cuidada cara. ¡Ni el propio Sharingan era tan preciado para él como su rostro! O eso daba a entender, claro, después de aquello...
Aunque en parte lo entendía, si a ella le hicieran aquello...
«Un momento...»
—¡Eh, Datsue! —llamó de nuevo, intentando mirarle al rostro pero no directamente a los ojos—. Yo no quería hacer esto, pero...
Moviendo sus manos rápidamente hacia justamente unos centímetros bajo su rostro, la joven volvió a hacer la misma técnica que había hecho minutos antes en dirección a ambos chicos, solo que ahora el objetivo era otro completamente distinto. Cerró los ojos a la par que sentía como numerosas agujas pasaban rápidamente cerca de su rostro y otras acariciaban su cara para crear diversos cortes que quedarían marcados si no era tratado con rapidez.
El dolor directo al sentirlas hizo que sus piernas temblasen por un momento, sin embargo, aún envuelta en rayos y con el rostro sangrante, abrió los ojos y masculló:
—Ahora los dos estamos igual —nada más abrir la boca el sabor a sangre se entremezcló con su saliva. Sin duda, algo bastante grotesco de ver directamente.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)