19/01/2020, 12:27
Reiji advirtió a Yuuna para que cogiese sus cosas y se preparase, antes de decir algo que la puso roja de pies a cabeza. La mujer salió corriendo de la cabina, y bajó a los camarotes para coger, sobretodo las espadas, y luego el resto de enseres del grupo. El muchacho quedó arriba, sólos él y su barco. ¿Verdad que parecía una despedida?
El chico hizo su elección, y pronto descubriría que se trataba de una decisión final. Lejos de elegir una de las palancas, el shinobi accionó las dos. El barco no dio señales de parar, pero hubo un par de ruidos que le indicaron que los mandos sí que habían hecho algo.
En el puerto había un revuelo enorme. Con prácticamente la mitad de fuerzas de Uzushiogakure revolucionadas, yendo de un lado para otro, no atreviéndose a acercarse a un Katsudon que, con ambos brazos hinchados, trataba de detener al barco sin éxito. Excepto por dos personas.
—¡Coño, Don, qué pretendes! ¡Suéltalo ya o dale una buena hostia! —protestó Raimyogan, dándole una palmada en el hombro.
—¿Quieres que te ayude a mandar volando ese trasto?
—¡NO! ¡ESTE BARCO ES DE UN BUEN AMIGO! —bramó Katsudon. Reiji escuchó las palabras con claridad—. ¡Y PIENSO SALVARLO!
Raimyogan se llevó las manos a la cabeza.
—¡Coño, pues que apague las hélices!
—Llámame loco, pero igual no saben cómo apagarlo, si no Don no estaría haciendo esto —dijo Chae.
El chico hizo su elección, y pronto descubriría que se trataba de una decisión final. Lejos de elegir una de las palancas, el shinobi accionó las dos. El barco no dio señales de parar, pero hubo un par de ruidos que le indicaron que los mandos sí que habían hecho algo.
En el puerto había un revuelo enorme. Con prácticamente la mitad de fuerzas de Uzushiogakure revolucionadas, yendo de un lado para otro, no atreviéndose a acercarse a un Katsudon que, con ambos brazos hinchados, trataba de detener al barco sin éxito. Excepto por dos personas.
—¡Coño, Don, qué pretendes! ¡Suéltalo ya o dale una buena hostia! —protestó Raimyogan, dándole una palmada en el hombro.
—¿Quieres que te ayude a mandar volando ese trasto?
—¡NO! ¡ESTE BARCO ES DE UN BUEN AMIGO! —bramó Katsudon. Reiji escuchó las palabras con claridad—. ¡Y PIENSO SALVARLO!
Raimyogan se llevó las manos a la cabeza.
—¡Coño, pues que apague las hélices!
—Llámame loco, pero igual no saben cómo apagarlo, si no Don no estaría haciendo esto —dijo Chae.
![[Imagen: MsR3sea.png]](https://i.imgur.com/MsR3sea.png)
Esta cuenta representa a la totalidad de los administradores de NinjaWorld.es