24/01/2020, 00:32
Reiji alzó la espada que él mismo había forjado hacia el cielo, y la hizo descender de golpe en un tajo contundente con la parte roma. Tsubame se quedó clavada en el puente, y añadiría una marca más a las cientos de cortes que ya exhibía la madera. Daruu no pudo sino aplaudir. ¡Qué espectáculo!
—Eres bastante diestro, Sasaki Reiji —dijo—. No está mal. Para un uzureño. —Le guiñó el ojo—. Pero deberías tener cuidado. Has agotado ya la mitad de tus reservas de chakra. Eso podría ponerte en apuros.
—Eres bastante diestro, Sasaki Reiji —dijo—. No está mal. Para un uzureño. —Le guiñó el ojo—. Pero deberías tener cuidado. Has agotado ya la mitad de tus reservas de chakra. Eso podría ponerte en apuros.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)