1/02/2020, 01:14
—Yo vendería esto por poco mas de cuatrocientos ryos. Si te cobraron mas te engañaron. No usa los mejores materiales, y el acabado no es tampoco que digamos una obra maestra. Quizás tenga algún valor sentimental, pero eso es algo que yo no puedo valorar.
Suspiró aliviada. Era la típica pregunta que te haces sin saber muy bien qué respuesta esperas recibir hasta que te dan la única respuesta que hay. ¿Quería que esa espada rozase la calidad de leyenda o que fuese una simple espada con una inscripción? Si hubiese sido la primera, se hubiese sentido terriblemente mal por dejar el Kenjutsu a favor de otras ramas que le llamaban más la atención.
Ahora sabía que el valor sentimental era mucho mayor al material. Eso la aliviaba bastante. Hizo una pronunciada reverencia al herrero shinobi desconocido que tenía delante.
— Muchas gracias, herrero-san. Lo cierto era que me preocupaba que mis padres se hubiesen dejado demasiado dinero en ella. — le agradeció con una sonrisa. — Me llamo Himura Hana, por cierto. Perdón por interrumpir vuestra ci... vuestro día libre.
Tenía que dejar de meterse en los asuntos de los demás y suponer de más. Dedicó una mirada nerviosa tanto al shinobi como a la chica que lo acompañaba. También debería de dejar de ponerse así por hablar de citas y amor, era tremendamente infantil.
Suspiró aliviada. Era la típica pregunta que te haces sin saber muy bien qué respuesta esperas recibir hasta que te dan la única respuesta que hay. ¿Quería que esa espada rozase la calidad de leyenda o que fuese una simple espada con una inscripción? Si hubiese sido la primera, se hubiese sentido terriblemente mal por dejar el Kenjutsu a favor de otras ramas que le llamaban más la atención.
Ahora sabía que el valor sentimental era mucho mayor al material. Eso la aliviaba bastante. Hizo una pronunciada reverencia al herrero shinobi desconocido que tenía delante.
— Muchas gracias, herrero-san. Lo cierto era que me preocupaba que mis padres se hubiesen dejado demasiado dinero en ella. — le agradeció con una sonrisa. — Me llamo Himura Hana, por cierto. Perdón por interrumpir vuestra ci... vuestro día libre.
Tenía que dejar de meterse en los asuntos de los demás y suponer de más. Dedicó una mirada nerviosa tanto al shinobi como a la chica que lo acompañaba. También debería de dejar de ponerse así por hablar de citas y amor, era tremendamente infantil.