1/02/2020, 02:08
—Sendo Yuuna, encantada y no te preocupes, ya volvíamos a casa.
Hana respondió con una leve reverencia y le devolvió la sonrisa.
—Sasaki Reiji, Encantado. Aunque supongo que ya conocerás mi apellido si has venido hasta aquí.
— Sí, lo conozco. En fin, gracias por todo, te debo una, Reiji-san. Si hay algo que pueda hacer por ti, dimelo. — le ofreció la rubia, sonriente.
—Aunque hoy estemos cerrados, te puedes pasar mañana si necesitas una espada mejor o mejorar esa que ya tienes.
La sonrisa de Hana se volvió algo amarga.
— Ahora mismo estoy bien con esto. — dijo señalando a su simple Kodachi — Más adelante, cuando tenga dinero y algo de experiencia en combate sí que me gustaría hacerme algo más... personalizado. Supongo que hacéis más que espadas, ¿no? Como te he dicho antes, no me convencen demasiado las espadas.
No estaba segura si les estaba reteniendo en contra de su voluntad y deseaban que se fuese de una vez o no les importaba que les entretuviera un rato más con sus ideas y maquinaciones. Al fin y al cabo, su herrería local no hace encargos demasiado personales. Todo lo que se salga del estándar, difícilmente te lo van a aceptar. Y si podía entablar algo parecido a un contacto con la mejor herrería de la zona, bienvenido sea.
Hana respondió con una leve reverencia y le devolvió la sonrisa.
—Sasaki Reiji, Encantado. Aunque supongo que ya conocerás mi apellido si has venido hasta aquí.
— Sí, lo conozco. En fin, gracias por todo, te debo una, Reiji-san. Si hay algo que pueda hacer por ti, dimelo. — le ofreció la rubia, sonriente.
—Aunque hoy estemos cerrados, te puedes pasar mañana si necesitas una espada mejor o mejorar esa que ya tienes.
La sonrisa de Hana se volvió algo amarga.
— Ahora mismo estoy bien con esto. — dijo señalando a su simple Kodachi — Más adelante, cuando tenga dinero y algo de experiencia en combate sí que me gustaría hacerme algo más... personalizado. Supongo que hacéis más que espadas, ¿no? Como te he dicho antes, no me convencen demasiado las espadas.
No estaba segura si les estaba reteniendo en contra de su voluntad y deseaban que se fuese de una vez o no les importaba que les entretuviera un rato más con sus ideas y maquinaciones. Al fin y al cabo, su herrería local no hace encargos demasiado personales. Todo lo que se salga del estándar, difícilmente te lo van a aceptar. Y si podía entablar algo parecido a un contacto con la mejor herrería de la zona, bienvenido sea.