2/02/2020, 22:23
Kokuō respondió que no había dicho nada a los otros bijū sobre el viaje de Ayame con total sinceridad. A gusto de Daruu, con demasiada sinceridad. Sin embargo, Shukaku sí que había comentado a los demás lo de la pelea de Datsue con Hanabi. Kokuō destacó que había sido así, sin duda, porque Shukaku siempre había pecado de orgullo.
Datsue siguió con su historia. Fue demasiada información, demasiada para procesarla adecuadamente. Daruu se quedó totalmente perplejo: Reiji, el muchacho con el que se había enfrentado en el Valle de los Dojos y al que había derrotado con facilidad, se había encontrado con un tal Gyūki. Al principio, estuvo a punto de preguntar que quién era Gyūki, pero quedó implícito poco después, cuando le declaró como hermano de los otros dos bijū. El Hachibi, como así lo nombró Kokuō, quería avisar a sus hermanos a través de Reiji de que Hagane, líder de los samuráis del Hierro, había sido su jinchūriki, y que Kurama les había encontrado gracias a poder colarse en las reuniones.
Ayame estaba tan perpleja como él, no cabía duda. Kokuō destacó la buena suerte de su hermano, quien podría haberse topado con otros humanos que quisiesen capturarlo, y advirtió a Shukaku que no se fuese de la lengua.
—Pero hay una cosa que no entiendo —dijo Daruu, acariciándose el mentón—. Bueno, a ver, en realidad hay muchas cosas que no entiendo, pero... ¿no se supone que si los bijū se reunían Kokuō ya sabría que su hermano estaba en el interior de Hagane? Entonces, ¿para qué necesitaba a Reiji? Tiene más sentido que fuese para decirles que no volvieran a reunirse o que no comunicasen datos de interés, ¿no es así? —Miró a Ayame. Y a Kokuō—. Intentad no hacerle sospechar. Si se da cuenta de que sabéis esto, tal vez Kurama sospeche que Gyūki ha reaparecido ya.
Datsue siguió con su historia. Fue demasiada información, demasiada para procesarla adecuadamente. Daruu se quedó totalmente perplejo: Reiji, el muchacho con el que se había enfrentado en el Valle de los Dojos y al que había derrotado con facilidad, se había encontrado con un tal Gyūki. Al principio, estuvo a punto de preguntar que quién era Gyūki, pero quedó implícito poco después, cuando le declaró como hermano de los otros dos bijū. El Hachibi, como así lo nombró Kokuō, quería avisar a sus hermanos a través de Reiji de que Hagane, líder de los samuráis del Hierro, había sido su jinchūriki, y que Kurama les había encontrado gracias a poder colarse en las reuniones.
Ayame estaba tan perpleja como él, no cabía duda. Kokuō destacó la buena suerte de su hermano, quien podría haberse topado con otros humanos que quisiesen capturarlo, y advirtió a Shukaku que no se fuese de la lengua.
—Pero hay una cosa que no entiendo —dijo Daruu, acariciándose el mentón—. Bueno, a ver, en realidad hay muchas cosas que no entiendo, pero... ¿no se supone que si los bijū se reunían Kokuō ya sabría que su hermano estaba en el interior de Hagane? Entonces, ¿para qué necesitaba a Reiji? Tiene más sentido que fuese para decirles que no volvieran a reunirse o que no comunicasen datos de interés, ¿no es así? —Miró a Ayame. Y a Kokuō—. Intentad no hacerle sospechar. Si se da cuenta de que sabéis esto, tal vez Kurama sospeche que Gyūki ha reaparecido ya.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)