3/02/2020, 19:06
La conversación de el tabernero con otro de sus clientes, llamó su atención. Por lo que alzó la cabeza levemente con curiosidad, intentando percatarse mejor de lo que entraban por sus oídos. Aquella persona parecía realmente en apuros, pero las palabras del tabernero sugerían lo contrario; Ren no conocía mucho del pueblo, y meterse en medio a discutir por ello cuando era realmente una extraña en aquel humilde pueblo, no era la mejor de las ideas, pero si realmente tenía problemas, era su deber ayudar a los necesitados.
— ¿Quieres que intente ayudarte? Me llamo Himura Ren, de la villa la lluvia. Tal vez pueda serte de utilidad. — se incorporó un poco por encima de la barra, apoyándose con una mano en esta, y con la otra agitándola suavemente en señal de saludo.
Si luego al final resultaba una estafa, tampoco perdería mucho. Tal vez algo de tiempo en su viaje de vuelta, pero tampoco podía quedarse de brazos cruzados, y de esa forma también ayudaría a aquel tabernero; el cual estaba ya algo cansado de escuchar día y noche las quejas de aquel hombre.
— ¿Quieres que intente ayudarte? Me llamo Himura Ren, de la villa la lluvia. Tal vez pueda serte de utilidad. — se incorporó un poco por encima de la barra, apoyándose con una mano en esta, y con la otra agitándola suavemente en señal de saludo.
Si luego al final resultaba una estafa, tampoco perdería mucho. Tal vez algo de tiempo en su viaje de vuelta, pero tampoco podía quedarse de brazos cruzados, y de esa forma también ayudaría a aquel tabernero; el cual estaba ya algo cansado de escuchar día y noche las quejas de aquel hombre.