4/02/2020, 20:41
—Lo siento mucho pero, siendo mi día libre y aunque tenga tiempo, no puedo ponerme a trabajar en los diseños ahora.
Era obvio que la respuesta era obvia, y obviamente, era no. Era redundante pensar en lo obvio que era, pero era tan evidente que era necesario dejar claro que Hana se había venido arriba. Ella tampoco trabajaría gratis, era un hecho que nadie lo haría, sino el sistema entero se vendría abajo. También era cierto que si la villa te necesitaba no valía decir "es que es mi dia libre" pero en el caso de un negocio era distinto.
— Claro, claro, no te preocupes. — se rascó la nuca intentando no hacer sentir mal al chico por mandarla a pastar de una vez. — Vendré otro día, que esté abierto y pudiendo pagar, claro. De mientras le iré dando vueltas para venir preparada.
Se cortó a sí misma, por si se alargaba más de lo necesario, ya está, ya había dicho todo lo que tenía que decir. Hizo una leve reverencia al mismo tiempo que se despedía.
— Muchas gracias por todo, Reiji-san. Y a ti también, Yuuna-san. Un placer haberos conocido y perdón por molestarlos en vuestro día libre. — se irguió de nuevo, con una sonrisa sincera. — Espero volver a veros pronto, sea por negocios o por casualidad.
Se dio media vuelta y se dispuso a irse, no había ningún otro motivo para retener a la pareja y sentía que ya empezaba a ser pesada. Durante el camino de vuelta seguiría pensando en alguna forma de ocultar una mini katana en un complemento para el pelo sencillo, y no era tan facil como podía sonar, o tal vez ella no tenía mucha idea de complementos para el pelo.
Era obvio que la respuesta era obvia, y obviamente, era no. Era redundante pensar en lo obvio que era, pero era tan evidente que era necesario dejar claro que Hana se había venido arriba. Ella tampoco trabajaría gratis, era un hecho que nadie lo haría, sino el sistema entero se vendría abajo. También era cierto que si la villa te necesitaba no valía decir "es que es mi dia libre" pero en el caso de un negocio era distinto.
— Claro, claro, no te preocupes. — se rascó la nuca intentando no hacer sentir mal al chico por mandarla a pastar de una vez. — Vendré otro día, que esté abierto y pudiendo pagar, claro. De mientras le iré dando vueltas para venir preparada.
Se cortó a sí misma, por si se alargaba más de lo necesario, ya está, ya había dicho todo lo que tenía que decir. Hizo una leve reverencia al mismo tiempo que se despedía.
— Muchas gracias por todo, Reiji-san. Y a ti también, Yuuna-san. Un placer haberos conocido y perdón por molestarlos en vuestro día libre. — se irguió de nuevo, con una sonrisa sincera. — Espero volver a veros pronto, sea por negocios o por casualidad.
Se dio media vuelta y se dispuso a irse, no había ningún otro motivo para retener a la pareja y sentía que ya empezaba a ser pesada. Durante el camino de vuelta seguiría pensando en alguna forma de ocultar una mini katana en un complemento para el pelo sencillo, y no era tan facil como podía sonar, o tal vez ella no tenía mucha idea de complementos para el pelo.