13/02/2020, 18:01
Ren no pudo contener la angustia al ver aquel dantesco cementerio de animales muertos. Puede que algunos fueran recientes, pues se supone que dijo que solo eran unos dos o tres, algunos puede que llevasen días a la intemperie, soltando un característico hedor; pero ella no lo podía saber. Tan pronto como vio las primeras se llevó las manos a la boca, pero al avanzar y descubrir semejante camposanto, no tardó mucho en girarse para dar varias arcadas secas.
«PERO QUE ES ESTO.... ¿¡No eran tan solo dos o tres!?» intentó recuperar la compostura, siguiendo a Kisame que se había distanciado de ella unos metros y no parecía verse afectado por aquel lugar. Ren sin embargo, no podía mirar más de varios segundos aquél lugar ni ningun animal; con pasos lentos, se acercó a su compañero que ya se había puesto manos, y patas, a la obra sobre el terreno.
—¿N-No había dicho que eran un par? ¿Que es lo que ha pasado aquí? — alzó su bandana para taparse la nariz, no sabía si le llegaría algún olor a podredumbre, pero tampoco quería averiguarlo de primera mano.
«¿No nos habremos metido en donde nos llaman?... »
«PERO QUE ES ESTO.... ¿¡No eran tan solo dos o tres!?» intentó recuperar la compostura, siguiendo a Kisame que se había distanciado de ella unos metros y no parecía verse afectado por aquel lugar. Ren sin embargo, no podía mirar más de varios segundos aquél lugar ni ningun animal; con pasos lentos, se acercó a su compañero que ya se había puesto manos, y patas, a la obra sobre el terreno.
—¿N-No había dicho que eran un par? ¿Que es lo que ha pasado aquí? — alzó su bandana para taparse la nariz, no sabía si le llegaría algún olor a podredumbre, pero tampoco quería averiguarlo de primera mano.
«¿No nos habremos metido en donde nos llaman?... »