13/02/2020, 21:24
— No tienes porque dármelas — respondió con una suave risa al final.
Alzó la mirada al cielo dubitativa; vivir bajo las copiosas nubes de lluvia de su país no te ayudaba a determinar cuando podía cesar esta de caer; y a diferencia de ella, la lluvia no le había bendecido. Entonces Ren se arrodilló, dándole la espalda a Hana y tendiendo un poco los brazos hacía atrás de forma incitativa.
— Sube, no sé como de lejos estaremos realmente de Notsuba, pero tampoco puedo dejar que andes con la pierna así durante mucho rato... — el bondadoso corazón de la joven no se daba cuenta de lo que realmente estaba sucediendo.
Alzó la mirada al cielo dubitativa; vivir bajo las copiosas nubes de lluvia de su país no te ayudaba a determinar cuando podía cesar esta de caer; y a diferencia de ella, la lluvia no le había bendecido. Entonces Ren se arrodilló, dándole la espalda a Hana y tendiendo un poco los brazos hacía atrás de forma incitativa.
— Sube, no sé como de lejos estaremos realmente de Notsuba, pero tampoco puedo dejar que andes con la pierna así durante mucho rato... — el bondadoso corazón de la joven no se daba cuenta de lo que realmente estaba sucediendo.