2/03/2020, 12:50
(Última modificación: 2/03/2020, 12:51 por Himura Hana. Editado 1 vez en total.)
—La verdad es que no, por eso es tan importante mantener la cabeza fría en el combate y estudiar a tu enemigo
Sinceramente, Hana no era de las que mantenía la cabeza fría, ni la cabeza ni nada, pensando en lo que le habían ardido los nudillos al acabar el combate. Tal vez su estilo de combate fuese algo opuesto a lo que Eri quería para ella, pero si en el torneo le daba buen resultado, no podría quejarse. Y si en el torneo le daba mal resultado, se llevaría la reprimenda e intentaría imitar a la pelirroja. Prueba y error lo llaman.
Hiroki apareció y desapareció en apenas unos segundos, Eri le puso al corriente de la situación y sin decir nada más, el chico se fue. Hana le había saludado timidamente esperando que no le guardase rencor por el combate, pero Hiroki pasó de largo, yendose por la ventana.
— ¡Nos vemos!
— ¿Está bien Hiroki? — preguntaría a su sensei una vez se hubiese ido. — Bueno, yo también marcho que se está haciendo tarde. Nos vemos, Eri-sensei, empezaré a entrenar enseguida mi Doton. — y se dirigió a la puerta como una persona civilizada a la espera de que su sensei no le dijese que se quedase o algo.
Sinceramente, Hana no era de las que mantenía la cabeza fría, ni la cabeza ni nada, pensando en lo que le habían ardido los nudillos al acabar el combate. Tal vez su estilo de combate fuese algo opuesto a lo que Eri quería para ella, pero si en el torneo le daba buen resultado, no podría quejarse. Y si en el torneo le daba mal resultado, se llevaría la reprimenda e intentaría imitar a la pelirroja. Prueba y error lo llaman.
Hiroki apareció y desapareció en apenas unos segundos, Eri le puso al corriente de la situación y sin decir nada más, el chico se fue. Hana le había saludado timidamente esperando que no le guardase rencor por el combate, pero Hiroki pasó de largo, yendose por la ventana.
— ¡Nos vemos!
— ¿Está bien Hiroki? — preguntaría a su sensei una vez se hubiese ido. — Bueno, yo también marcho que se está haciendo tarde. Nos vemos, Eri-sensei, empezaré a entrenar enseguida mi Doton. — y se dirigió a la puerta como una persona civilizada a la espera de que su sensei no le dijese que se quedase o algo.