8/03/2020, 19:05
—Sí que es una lástima, sí. ¡Con lo bien que nos lo pasábamos todos antes! ¡JIA JIA JIA! —asintió Shukaku.
Y Ayame arrugó los morros, irritada ante su actitud. Durante un instante, no pudo evitar pensar en lo irónicamente parecidos que eran Datsue y el propio Shukaku. Cuando querían ser molestos, podían ser realmente irritantes. ¿Es que los bijū terminaban pareciéndose a sus jinchūriki? ¿O eran los jinchūriki los que terminaban pareciéndose a sus bijū?
—Oh, ¿un regalo? ¿Y no puedes adelantarme de qué se trata? ¿Una pista, al menos? —indagó el Uchiha.
Y Ayame sonrió para sí, maliciosa.
—Nop —dijo, tajante.
—Pues que sepas que yo también tengo algo para ti. Lo mío es un regalo. Sí, sí. Ya verás.
Aquello la pilló desprevenida.
—U... ¿Un regalo para mí? —Ayame parpadeó, confundida. Intercambió una mirada con Daruu, pero el parecía tan confundido como ella.
—Vaya, ¿así que con secretitos, eh? —dijo—. Pues yo no tengo nada, la verdad. Y escuchando a Shukaku, la verdad, espero que tampoco tengas nada para mí.
Al final, Ayame terminó por encogerse de hombros. Sólo podía esperar que no fuera otra treta de las suyas. Pero se suponía que esa época ya había terminado... ¿No?
—Bueno. Entonces tendremos que vivir con la intriga hasta que nos veamos, Datsue.
Y Ayame arrugó los morros, irritada ante su actitud. Durante un instante, no pudo evitar pensar en lo irónicamente parecidos que eran Datsue y el propio Shukaku. Cuando querían ser molestos, podían ser realmente irritantes. ¿Es que los bijū terminaban pareciéndose a sus jinchūriki? ¿O eran los jinchūriki los que terminaban pareciéndose a sus bijū?
—Oh, ¿un regalo? ¿Y no puedes adelantarme de qué se trata? ¿Una pista, al menos? —indagó el Uchiha.
Y Ayame sonrió para sí, maliciosa.
—Nop —dijo, tajante.
—Pues que sepas que yo también tengo algo para ti. Lo mío es un regalo. Sí, sí. Ya verás.
Aquello la pilló desprevenida.
—U... ¿Un regalo para mí? —Ayame parpadeó, confundida. Intercambió una mirada con Daruu, pero el parecía tan confundido como ella.
—Vaya, ¿así que con secretitos, eh? —dijo—. Pues yo no tengo nada, la verdad. Y escuchando a Shukaku, la verdad, espero que tampoco tengas nada para mí.
Al final, Ayame terminó por encogerse de hombros. Sólo podía esperar que no fuera otra treta de las suyas. Pero se suponía que esa época ya había terminado... ¿No?
—Bueno. Entonces tendremos que vivir con la intriga hasta que nos veamos, Datsue.

![[Imagen: kQqd7V9.png]](https://i.imgur.com/kQqd7V9.png)