6/04/2020, 22:57
Pasos en el agua. Ayame los escuchó con claridad, y la kunoichi metió la mano en el portaobjetos de su pierna al tiempo que alzaba la cabeza hacia Daruu. Sus ojos, nublados, aún destilaban aquella determinación. La determinación a no rendirse.
Él tenía la mano cerrada en el sello del Tigre.
—Estamos dando un buen espectáculo, ¿verdad? —le dijo. Pero aquel sello en su mano era como si la estuviese apuntando directamente con un kunai—. Muy bueno lo del clon. Lograste engañar a mis ojos un instante. Pero fue sólo un instante. ¡Cof, cof!
Ella apretó las mandíbulas, con un nudo en la garganta. Aunque herido, Daruu seguía manteniendo buena parte de su entereza. Sin tan sólo tuviera algo de chakra... ¡Si tan sólo pudiera usar un Sunshin! ¡O un simple Mizurappa! Pero no encontraba las energías para hacerlo. Ella no deseaba rendirse, pero su cuerpo no reaccionaba a sus órdenes.
«Retrocede y reagrúpate.» Se dijo, dando varios pasos atrás, buscando no quedar demasiado cerca de su oponente.
El público, entre las gradas, era consciente de que se acercaba el culmen de la batalla. Y aguardaban conteniendo el aliento.
—Esto no es sólo un espectáculo... Es un... mensaje —replicó, respirando entrecortadamente—. Pero... Pero... aún no he acabado. Aún... puedo...
«Aún tengo que mostrarte todo mi potencial a ti.»
Él tenía la mano cerrada en el sello del Tigre.
—Estamos dando un buen espectáculo, ¿verdad? —le dijo. Pero aquel sello en su mano era como si la estuviese apuntando directamente con un kunai—. Muy bueno lo del clon. Lograste engañar a mis ojos un instante. Pero fue sólo un instante. ¡Cof, cof!
Ella apretó las mandíbulas, con un nudo en la garganta. Aunque herido, Daruu seguía manteniendo buena parte de su entereza. Sin tan sólo tuviera algo de chakra... ¡Si tan sólo pudiera usar un Sunshin! ¡O un simple Mizurappa! Pero no encontraba las energías para hacerlo. Ella no deseaba rendirse, pero su cuerpo no reaccionaba a sus órdenes.
«Retrocede y reagrúpate.» Se dijo, dando varios pasos atrás, buscando no quedar demasiado cerca de su oponente.
El público, entre las gradas, era consciente de que se acercaba el culmen de la batalla. Y aguardaban conteniendo el aliento.
—Esto no es sólo un espectáculo... Es un... mensaje —replicó, respirando entrecortadamente—. Pero... Pero... aún no he acabado. Aún... puedo...
«Aún tengo que mostrarte todo mi potencial a ti.»