22/04/2020, 16:02
Destreza 100 de Daruu vs Destreza 50 de Zetsuo.
Percepción 110 de Daruu vs Destreza 50 y Agilidad 50 de Zetsuo.
Percepción 110 de Daruu vs Destreza 50 y Agilidad 50 de Zetsuo.
Zetsuo se plantó como el rayo de una tormenta frente a él, y como la verdadera Tormenta que era Yui, un jarro de agua fría cayó sobre Daruu, quien tragó saliva. Contra otra persona con la habilidad del padre de Ayame, podría haber realizado una llave fácilmente, tumbándolo en el suelo. Pero Zetsuo tenía una presencia abrumadora que helaba la sangre.
Y por tanto sólo consiguió mover los dos brazos para protegerse. Rozando con los dos dedos índice y corazón la muñeca del jōnin.
Sucedió algo extraño. Zetsuo esperaba golpear a Daruu con la furia de un ariete. Pero lo que resonó en aquél bar fue el sonido de un guantazo normal y corriente. Un guantazo cargado de fuerza y cargado de ira, sí, pero no con los efectos que el propio Zetsuo hubiera esperado. Aún así, Daruu estaba débil y malherido del combate contra Ayame, y cayó sin remedio hacia un lado, volcando la mesa en lugar de romperla. Lo que sí se rompió fueron los platos, las copas, una botella de agua y la lamparita que adornaba el centro. Chiiro se apartó con un chillido. Una botella de agua de cristal se partió encima de la cabeza del Hyūga, que quedó tan aturdido que fue incapaz de mediar palabra alguna más.
Chiiro se arrodilló al lado de Daruu y le zarandeó los hombros.
—¡Daruu, Daruu! ¡Hermano!
—¡¡NO TE ATREVAS A LEVANTARME LA MANO, AMEDAMA!! ¡¡¡NUNCA!!! —bramó, y su voz reverberó por todos y cada uno de los rincones de la taberna—. ¡No le he hecho nada a tu madre! ¡Es un efecto inocuo que se le iba a pasar en tres putos minutos! ¡Un escarmiento por lo que pretendía hacer! —Porque nada escapaba a los ojos de Zetsuo, ni siquiera las maquiavélicas intenciones de una pastelera que a veces se pasaba de listilla. Zetsuo se acercó a la barra entre pesadas zancadas y estampó la palma de la mano contra la madera. Varios billetes de ryō crujieron bajo sus manos—. Aquí está. El dinero de la cena, de la estúpida apuesta, de los daños al local y de lo que cojones se os ocurra. Al menos yo hoy un hombre de honor.
Dicho aquello, se dio media vuelta y terminó por atravesar la puerta de salida, dejando a una llorosa Ayame en el umbral y a Kōri, que observaba la escena con la misma inexpresión de siempre, pero sombrío.
—¡¡NO ERES UN HOMBRE DE HONOR!! —chilló una envalentonada Chiiro envuelta en el llanto. Miró a su madre adoptiva, a su hermano—. ¡¡ERES UN HOMBRE DE VIOLENCIA!! ¡Violencia! ¡Es lo que has hecho hoy aquí!
—Déjalo... Chiiro... —balbuceó Daruu—. No te metas...
—No será tan cobarde de pegarle a una niña también... ¡no será capaz! —espetó Chiiro, clavando la vista en la espalda que se alejaba.
Daruu miró a Ayame. Un hilillo de sangre le resbaló desde el cuero cabelludo.
—Sí que lo es... sí que lo ha sido.
Zetsuo se daría cuenta entonces de que algo no marchaba bien: la mano con la que había golpeado a Daruu había sufrido un extraño calambre, justo en la muñeca. Ahora la tenía dormida. ¿Habría sido la fuerza del golpe, o quizás... algo más?
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)