29/04/2020, 21:10
Finalmente llegaron a la playa y Shizuka tuvo que darles la razón a los ninjas de Uzushiogakure, era de las mejores de Onindo. Hana sonrió y dio una palmada, contenta de que su cliente estuviese contenta.
— ¡Bien! ¿Qué quieres hacer, Shizuka-san? ¿Damos un paseo por la orilla?
Poco había que hacer en una playa en pleno invierno. La sola idea de remojarse los pies ya le daba escalofrios a la pobre Hana, más habituada al calor que al frio. Ahora mismo el agua tenía que estar a la temperatura idonea para hacer helado o criar pingüinos.
— ¡Bien! ¿Qué quieres hacer, Shizuka-san? ¿Damos un paseo por la orilla?
Poco había que hacer en una playa en pleno invierno. La sola idea de remojarse los pies ya le daba escalofrios a la pobre Hana, más habituada al calor que al frio. Ahora mismo el agua tenía que estar a la temperatura idonea para hacer helado o criar pingüinos.