22/05/2020, 14:41
Todo pasó en un suspiro. El cepo cerniéndose sobre su cuello. La sangre cayendo por su piel. El punzante dolor. La repentina relajación en la presión, producto de un Rasengan salvador. Un Rasengan que, ahora, a Datsue se le antojaba pequeño. Demasiado pequeño para aquel cabronazo con patas.
Sus ojos rojizos brillaban en el ring. Su mirada pasó del perro, quien todavía parecía inconsciente, a Etsu. Avanzó hacia él con determinación y los músculos preparados para cualquier eventualidad. Uno nunca podía fiarse de un kusareño.
Toc, toc. Como si llamase a la puerta de alguien, Datsue tocó el hombro de Etsu con la punta de un pie. Una vez. Dos.
Nadie respondió.
El rojo de sus ojos desapareció como el rastro de sangre en un río revuelto. Miró al público. Miró a Raito. A Hanabi. A Yui. A Kintsugi. Levantó una mano y le enseñó el pulgar a esta última. Bien jugado, se pudo leer en sus labios. Un uzujin debía ser honorable en la victoria, después de todo. Se permitía, por supuesto, sazonarlo levemente con retranca, y empaparlo en un sutil aroma a sarcasmo.
Solo un poquito.
Luego, Datsue se llevó la mano al cuello y la vio manchada de sangre.
—Joder…
Aquello era una verdadera putada. Primero, porque probablemente le quedase cicatriz. Y segundo, porque...
—… ahora tendrán que pincharme una vacuna del tétanos.
Sus ojos rojizos brillaban en el ring. Su mirada pasó del perro, quien todavía parecía inconsciente, a Etsu. Avanzó hacia él con determinación y los músculos preparados para cualquier eventualidad. Uno nunca podía fiarse de un kusareño.
Toc, toc. Como si llamase a la puerta de alguien, Datsue tocó el hombro de Etsu con la punta de un pie. Una vez. Dos.
Nadie respondió.
El rojo de sus ojos desapareció como el rastro de sangre en un río revuelto. Miró al público. Miró a Raito. A Hanabi. A Yui. A Kintsugi. Levantó una mano y le enseñó el pulgar a esta última. Bien jugado, se pudo leer en sus labios. Un uzujin debía ser honorable en la victoria, después de todo. Se permitía, por supuesto, sazonarlo levemente con retranca, y empaparlo en un sutil aroma a sarcasmo.
Solo un poquito.
Luego, Datsue se llevó la mano al cuello y la vio manchada de sangre.
—Joder…
Aquello era una verdadera putada. Primero, porque probablemente le quedase cicatriz. Y segundo, porque...
—… ahora tendrán que pincharme una vacuna del tétanos.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado