5/06/2020, 13:45
Hana estaba repasando mentalmente todos los dioses que existian y pidiendoles individualmente que detuviesen la tormenta o que acabasen con su sufrimiento, pero ninguno parecía estar con ella.
— Venga, comamos algo y vayamos a dormir; mañana será otro día
Levantó la mirada, encontrándose con la luz del móvil de Ren de cara, no tenía energía para discutir, solo quería que la tormenta acabase, que su cuerpo dejase de temblar y todo acabase. Así que asintió, sorbió los mocos que le caían de la nariz. Se levantó como pudo, secandose los ojos con la camiseta y siguió la luz de Ren, a donde ella la llevase.
Fue todo el camino sollozando sin soltar una sola palabra.
— Venga, comamos algo y vayamos a dormir; mañana será otro día
Levantó la mirada, encontrándose con la luz del móvil de Ren de cara, no tenía energía para discutir, solo quería que la tormenta acabase, que su cuerpo dejase de temblar y todo acabase. Así que asintió, sorbió los mocos que le caían de la nariz. Se levantó como pudo, secandose los ojos con la camiseta y siguió la luz de Ren, a donde ella la llevase.
Fue todo el camino sollozando sin soltar una sola palabra.