7/06/2020, 01:58
Encontró en Ren una ternura y un cariño completamente inesperado. No pudo evitar caer rendida ante un apacible sueño cuando el incesante tormento de los truenos se vio sustituido por hermosos sonidos. El relajante latir del corazón de Ren le entraba por la oreja que tenía pegada a su pecho y por la otra el tierno cantar de una nana.
Con una mano entrelazada con la de su hermanastra y la otra sobre su propio pecho, acabó durmiéndose acurrucada junto a Ren.
En su mente no había escuela, ni jerarquías ni ninguna preocupación. El calor acogedor que emanaba todo el ser de Ren era cuanto Hana quería. Ojalá se pudiera quedar así para siempre y olvidarse del mundo.
Con una mano entrelazada con la de su hermanastra y la otra sobre su propio pecho, acabó durmiéndose acurrucada junto a Ren.
En su mente no había escuela, ni jerarquías ni ninguna preocupación. El calor acogedor que emanaba todo el ser de Ren era cuanto Hana quería. Ojalá se pudiera quedar así para siempre y olvidarse del mundo.