12/06/2020, 15:26
Entró en rutina rápidamente, solo era comprobar tickets y dejar entrar a gente, solo esperaba que Reiji lo tuviese tan fácil como ella y pudiesen pasar aquella misión sin mayor percance.
No le daba tiempo a fijarse demasiado en la gente, pero le daba el tiempo justo para ver esa preciosa diadema que llevaba una chica de la cola. Una diadema que claramente estaría mejor entre sus manos que en la cabeza de esa cualquiera. Tendría que jugar bien sus cartas, pero iba a ser como quitarle un caramelo a un niño. Comprobó los tickets de los tres que había entre medias hasta llegar a la muchacha en cuestión.
Le dedicó la misma sonrisa que a los demás pero rápidamente pasó a una sonrisa triste.
— Perdona, pero no te puedo dejar pasar con esa diadema, Shizuka-chan ha dicho que nada de diademas amarillas en el concierto. Si eres tan amable de dejarmela, te la devolveré en cuanto acabe el concierto. Palabra de kunoichi. — le comentó Hana con el tono más dulce del mundo.
No le daba tiempo a fijarse demasiado en la gente, pero le daba el tiempo justo para ver esa preciosa diadema que llevaba una chica de la cola. Una diadema que claramente estaría mejor entre sus manos que en la cabeza de esa cualquiera. Tendría que jugar bien sus cartas, pero iba a ser como quitarle un caramelo a un niño. Comprobó los tickets de los tres que había entre medias hasta llegar a la muchacha en cuestión.
Le dedicó la misma sonrisa que a los demás pero rápidamente pasó a una sonrisa triste.
— Perdona, pero no te puedo dejar pasar con esa diadema, Shizuka-chan ha dicho que nada de diademas amarillas en el concierto. Si eres tan amable de dejarmela, te la devolveré en cuanto acabe el concierto. Palabra de kunoichi. — le comentó Hana con el tono más dulce del mundo.